Allí estaba. Mirando con ansiedad hacia la mesa. La bolita no terminada de caer. Llevaba dando vueltas una eternidad. Empezaba a rebotar, ya se acercaba el final. 19, 19, 19. Era casi imposible, no podía ser. Todo se empezaba a poner borroso, notaba en los ojos una sensación extraña, el pulso se relajaba demasiado. Luego todo negro. Cuando despertó, 5 personas de su familia le rodeaban y su hijo le daba palmadas en la cara.
Pero linkedin es más que un CV on-line, nos puede ofrecer otras alternativas interesantes para ampliar nuestra red de contactos. En cualquier momento, pero sobre todo, en los tiempos que corren, ampliar nuestra red de contactos es la mejor garantía de futuras oportunidades de empleo. Por supuesto, hay cosas que no están en nuestra mano, pero ampliar esta red no es una de ellas.
No es porque las cosas sean difíciles que no nos atrevamos, es porque como no nos atrevemos se vuelven difíciles – Séneca La zona de comfort. Ese lugar en el que nos sentimos a gusto, ese lugar que nos da paz, ese lugar que nos permite ser nosotros mismos, ese lugar cálido en el que [...]
Hace apenas 50 años intuyo que el número de veces que un niño había visto la letra A serían mucho menores que las que ha visto cualquier niño de hoy en día, igual con un idioma o con cualquier otra pieza de información. Más que transmitir, dar sentido a todas esas piezas de información puede que sea el mayor reto que tenga un profesor hoy en día.
El iPhone lo cambió todo. Ya podemos tocar. Nicholas Negroponte lo vaticinó hace mucho tiempo. Un sistema operativo tiene que tener YA una componente táctil. A mí ya me ha pasado, desde que tengo el iPad, se me han ido las manos alguna vez a la pantalla del portátil ¿a vosotros no? Los dedos son una herramienta tremendamente precisa que por nuestras limitaciones técnicas, se han visto relegadas a meros tecleadores en la era pre-táctil. Nunca más. Los nuevos sistemas operativos tienen que volver a colocar a lo que nos hizo humanos en el lugar que se corresponde. Quiero tocar.
Por supuesto, hay rutinas muy buenas. Las que nos ayudan a conseguir lo que queremos, pero cuidado, ¿esas rutinas las has decidido tú? Si uno decide aplicar ciertas rutinas para ser más productivo, ya sea en un proyecto personal o en su vida profesional eso está muy bien, pero no siempre es el caso. En general nos volvemos rutinarios sin quererlo, no es algo fruto de una decisión propia y consciente. Y es precisamente esa rutina inconsciente, esa falta de cierta aleatoriedad en nuestra vida, la que poco a poco nos va minando y la que hay que contrarrestar.

