Todo sea dicho desde el respeto. A nuestros padres y madres les debemos mucho, eso nadie lo pone en duda. Sin embargo, también es cierto, que a través de su educación fuimos heredando hábitos absurdos, que o bien no tienen ningún sentido, o bien son directamente una pérdida de tiempo. Lo peor es que casi de forma instintiva los seguimos repitiendo aún cuando somos adultos. Aquí va mi lista de los 10 hábitos más absurdos en los que fui educado, y de lo que casi seguro compartiréis alguno:
El problema viene, cuando al terminar el día nos damos cuenta de que no hemos podido hacer 4 ó 5 cosas de esta lista. ¿Qué esperamos? Es imposible. Y aunque alguna vez lo hayas logrado, no podrás seguir con ese ritmo mucho tiempo. Tarde o temprano, aunque te gusten mucho todas esas cosas que haces diariamente, te cansarás. Somos, sin duda, la sociedad más formada e informada de la historia. Esto hace que nos hayamos criado con una necesidad enorme de saber, hacer y tener nuevas cosas casi constantemente.

