Posted by Aitor | Posted in finanzas, lectura, opinión | Posted on 07-09-2010
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Responde primero a los correos de los novatos antes que a los de los veteranos. Los novatos tienen más recorrido y tienden a recordar a quienes les prestaron atención. Nassim Nicholas Taleb

Los cisnes negros eran totalmente desconocidos para la ciencia antes del siglo XIX. De hecho, se asumía como imposible la existencia de los mismos. Si tras cientos de años de observaciones de cisnes, nunca se había visto uno, la conclusión más razonable sería que no existían. Hasta que uno apareció. Como podéis ver en la foto, los cisnes negros existen.
Este es la pequeña anécdota que da comienzo a uno de los libros más relevantes que he leído últimamente, y que seguro que con el tiempo irá cobrando más importancia. El libro se llama El Cisne Negro. El impacto de lo altamente improbable de Nassin Nicholas Taleb (versión original en Amazon, The Black Swan: Second Edition: The Impact of the Highly Improbable
), a quien podéis seguir en Twitter como @nntaleb, y al que podéis encontrar en la página web Fooled By Randomness (el título en inglés de su primer libro
que fue traducido como ¿Existe la Suerte? Las trampas del Azar).
Nassim aprendió desde muy joven y en sus propias carnes lo que eran los cisnes negros. Es de origen Libanés (o como el dice Levantino). El Líbano antes de los años 80 era la pancea de la mezcla de culturas y religiones, un lugar casi idílico en el que arropados por un benigno clima mediterráneo, la tolerancia y el respeto a las demás creencias y religiones hacía posible la coexistencia de musulmanes, cristianos y judíos. Pero todo eso cambió de forma repentina con la guerra del Líbano, cuyos coletazos siguen hoy en día. Nadie en el Líbano pudo precidir lo que iba a pasar. Tras cientos de años de coexistencia, el cisne negro apareció y se llevó el pais por delante.
Pero ¿qué es un cisne negro?
Posted by Aitor | Posted in ayuda, estilo de vida, opinión | Posted on 26-03-2010
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La lectura es de gran utilidad cuando se medita lo que se lee.
Nicolas Malebranche (1638-1715) Filósofo y teólogo francés.

¿Hace cuánto que no te relajas leyendo?
Se acerca un periodo de vacaciones y puede que algunos afortunados tengan toda la semana libre (no es mi caso, arg). Es un gran momento para relajarnos, para hacer cosas más despacio y sobre todo para leer. Y hablo de leer con los 5 sentidos, tranquilamente, en un cómodo sillón de casa o donde quiera que estemos, saboreando el momento. ¿Hace cuánto que no lees un libro en un sitio que no sea el metro o la cama? En el primer caso, habrás tenido que tratar de mantener la verticalidad, mientras luchas por un pequeño hueco vital que te permita pasar las páginas. En el segundo caso, llegamos tan cansados a casa que es probable que sólo leas 3 páginas por noche, de las cuales, la última no sabes si realmente la soñaste o no.
Bien, ha llegado el momento de leer con calma. Algunos de vosotros me habéis preguntado de dónde saco las ideas para los artículos. La propia vida es una fuente de inspiración casi inagotable, pero también lo son los libros. Quiero compartir con vosotros algunos de mis últimas y más influyentes lecturas, de las que he sacado algunas de las ideas para los artículos de 1C11. Si alguno de vosotros ya los ha leído, también me gustaría conocer vuestras opiniones. Allá van:
“Nunca la bandera arriada, nunca la última empresa” Sir Ernest Shackleton

Muy bello, pero tan peligroso...
En 1914, Ernest Shackleton junto a un nutrido grupo de aventureros y marineros, se embarcó rumbo a la Antártida con el objetivo de cruzar a pie el continente. Nunca consiguió su objetivo. Pero hizo algo mejor. Su hazaña fue enseñarnos cómo convertir un fracaso en un rotundo éxito y cómo mantener el liderazgo en una situación así.
Tras una travesía hacia la Antártida relativamente cómoda, Shackleton y su grupo se vieron atrapados por el hielo. El mar se congeló y el hielo hizo presa de su barco. En un principio parecía que solo era cuestión de esperar hasta el próximo deshielo, pero pronto la dureza de las condiciones climáticas, hizo estragos. El hielo funciona como una tenaza a cámara lenta. No se puede ver, pero se mueve. Tiene otro ritmo. Bien, pues esa tenaza se apoderó del barco de la expedición acabó por engullirlo literalmente. Lo destrozó.
En plena primera guerra mundial, Shackleton sabía que sería muy complicado que cualquier equipo de rescate fuera a buscarlos. Eran ellos contra los elementos. Sabían que tendrían que subsistir con sus propios medios. Y lo hicieron. Lo que iba a ser una expedición para atravesar un continente inhóspito, se convirtió en la mayor gesta de supervivencia de grupo hasta la fecha. Esta gesta tuvo un artífice, el propio Shackleton que se convirtió en un modelo a seguir sobre cómo mantener el liderazgo en el fracaso. Veamos cómo: