Sin embargo, cuando esa personita está entre nosotros, lo que nos pide el cuerpo es cuidarla, abrazarla, mimarla… Y es ahí donde vienen los problemas porque nos olvidamos del otro. Nos olvidamos de esa persona que antes nos ocupaba todo el cariño. No es cuestión de falta de amor, es más cuestión de falta de tiempo. Pero todo se puede si somos conscientes. Aquí os dejo algunas ideas.
Es decir, a medida que nos alejamos del contacto con la naturaleza, no solo dejamos de lado las experiencias placenteras que esto nos provoca, sino que además perdemos la sensación de necesidad de protegerla. No se puede proteger lo que no se conoce o lo que no se aprecia. Mientras siga la tendencia actual a vivir en grandes ciudades, veremos a la naturaleza cada vez más como una carga, algo que hay que “proteger” en vez de algo que nos protege a nosotros, y que nosotros necesitamos más, no ya desde un punto de vista económico como demuestra la ecología, sino también desde un punto de vista psicológico y emocional que quizá no tengamos tan en cuenta.
The 4 Hour Body, es bastante diferente al libro anterior. Mientras que en 4 Hour Workweek, el libro era un todo, donde se nos iba conduciendo paso a paso a través de una ruta dirigida a liberarnos de nuestros trabajos de toda la vida, en este libro las rutas son múltiples y cada uno es libre de elegir. No es un libro pensado para leer de la primera hoja hasta la última, sino más bien de una forma más efectiva.
No es porque las cosas sean difíciles que no nos atrevamos, es porque como no nos atrevemos se vuelven difíciles – Séneca La zona de comfort. Ese lugar en el que nos sentimos a gusto, ese lugar que nos da paz, ese lugar que nos permite ser nosotros mismos, ese lugar cálido en el que [...]
Soy un fan de los vídeos por internet. En este post quiero compartir con vosotros algunos de mis canales de YouTube favoritos y mis motivos para recomendarlos. Puede que os estéis preguntando, ¿para qué valen los vídeos por internet además de ver chorradas?
Por supuesto, hay rutinas muy buenas. Las que nos ayudan a conseguir lo que queremos, pero cuidado, ¿esas rutinas las has decidido tú? Si uno decide aplicar ciertas rutinas para ser más productivo, ya sea en un proyecto personal o en su vida profesional eso está muy bien, pero no siempre es el caso. En general nos volvemos rutinarios sin quererlo, no es algo fruto de una decisión propia y consciente. Y es precisamente esa rutina inconsciente, esa falta de cierta aleatoriedad en nuestra vida, la que poco a poco nos va minando y la que hay que contrarrestar.

