Actualizando Equipo. Discos de Estado Sólido y Windows 8

¡Gracias por volver a visitar 1C11! ¿Sabes que el cafelito tiene una bibliotecta? Una recopilación de los mejores libros que han servido de inspiración a muchos de los posts.

Windows 8 on Desktop

Mi PC de escritorio y Windows 8

Como reza el slogan del cafelito, se supone que debería hablar de “ideas, trucos y tecnología para la vida diaria”. La verdad es que el slogan es tan antiguo que da paso a cualquier tipo de artículos. Sin embargo, lo que si tengo claro es que hace mucho tiempo que no hablo de tecnología en el cafelito. Pues bien ha llegado el día. Os voy hablar de la última versión del sistema operativo de Microsoft, Windows 8. Hace un par de meses se me planteó la duda de si renovar mi antigua CPU y cambiarme a un equipo nuevo, posiblemente un Mac, o intentar actualizarlo y mejorar el que tenía. Al final por temas económicos opte por la segunda opción.

Lo que tenía claro, es que no me podía permitir perder demasiado tiempo en estar configurando o actualizando tanto mi software o mi hardware. Había leído acerca de Windows 8 y en general todas las opiniones en cuanto a rendimiento y fiabilidad eran positivas. Otra cosa era su nuevo interfaz Metro, del que os hablaré en breve. Continúa leyendo Actualizando Equipo. Discos de Estado Sólido y Windows 8 →

Como ayudar a una persona en paro

No es una mala política económica aumentar temporal y artificialmente la demanda de mano de obra durante un período de contracción temporal y artificial – Winston Churchill

Un cop de mà

Todos podemos ayudar a una persona en paro

No podría empezar este post sin señalar lo más obvio. Tengo mis motivos. La mejor forma de ayudar a una persona en paro es darle un empleo. Esto, que parece una perogrullada es algo que ningún político del mundo occidental parece comprender. A una persona que se queda sin empleo, no solo hay que darle un subsidio de desempleo, hay que darle automáticamente la posibilidad de que se ponga a trabajar. Ya sea en el sector privado, si la economía va bien y hay demanda (lo ideal) como en el sector público, si la economía va mal y no hay demanda suficiente como para que el sector privado cree empleo.

No es objeto de este post, que va más por el lado individual o familiar, pero si eres nuevo en 1C11 te estarás preguntado o pensando “Jajajaja, jajota, ¡qué listo el tipo este! ¿Dar empleo público a todo el mundo? ¿Con qué lo pagas? Si no hay dinero, no hay crédito” Te diré que estas cuestiones ya ha sido contestadas en toda la serie de post sobre Teoría Monetaria Moderna, que tengo en el blog y que te invito a que visites. Sí, es posible crear empleo público. Se puede financiar incluso estando en el Euro. No, no es una economía dirigida. Continúa leyendo Como ayudar a una persona en paro →

Café con Leche. Episodio Piloto. Chema Cepeda y Su Efecto Pigmalión

coffee + milk
Tengo el placer de presentaros el episodio piloto de una nueva iniciativa de 1C11: Café con Leche. Se trata de una serie de charlas en vídeo, usando el Hangout de Google, en las que conversaré con gente que considero interesante y que tiene algo que compartir con nosotros.

Para el episodio piloto, he decido invitar a Chema Cepeda, blogger en El Efecto Pigmalión y Cómete la Sopa. ¿El motivo? Os lo explicamos en el vídeo. Continúa leyendo Café con Leche. Episodio Piloto. Chema Cepeda y Su Efecto Pigmalión →

5 errores comunes que cometemos con nuestros hijos

La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolleMaria Montessori 1870-1952. Educadora y médica italiana

Mad world

Hay veces en las que nos equivocamos con nuestros hijos

En el post de hoy quiero comentar con vosotros, algunos de los errores más comunes que cometemos con nuestros hijos.

En general, la mayoría de las ocasiones en que nos quejamos de ellos, creo que tienen más que ver con nuestra propia actitud que con la suya. Sí, es cierto que a veces nos las lían bien, pero no es menos cierto que teniendo en cuenta que están en pleno proceso de hacerse personas, estas situaciones no son para tanto y que somos más nosotros, los que con nuestra actitud, las convertimos en peores de lo que son en realidad. Veamos algunos de estos errores comunes.

Continúa leyendo 5 errores comunes que cometemos con nuestros hijos →

Las técnicas de productividad que HE PROBADO y que NO me han funcionado

La productividad nunca es un accidente. Siempre es el resultado de un compromiso con la excelencia, la planificación inteligente y el esfuerzo concentrado. Paul J. Meyer

Tomatoes #1

Lo de contar tomates no me ha funcionado muy bien

Hoy quería compartir con vosotros mis experiencias negativas con algunas técnicas de productividad. He leído en muchos sitios sobre distintas técnicas, pero lo que casi nunca he visto con posts o comentarios sobre qué técnicas no funcionan o no han funcionado y por qué. De hecho, estoy casi convencido de que hay gente que escribe posts sobre técnicas de productividad que, con el tiempo, dejan de usar, pero olvidan contarlo, y eso sesga mucho la información hacia las experiencias positivas.

Por supuesto, cada técnica tiene sus preferencias y particularidades, y depende mucho de cada persona, por lo que este post hay que tomarlo con pinzas. No obstante, creo que es interesante compartirlo con vosotros y también que me deis vuestra opinión sobre las que tampoco os han funcionado a vosotros. Continúa leyendo Las técnicas de productividad que HE PROBADO y que NO me han funcionado →

Café Solo. La Obsolescencia Programada Mental y las Zapaterías

Hay un documental muy famoso sobre una bombilla que lleva luciendo, de forma ininterrumpida, más de nosecuantos años. Obsolescencia programada, se llama. Viene a decir que, en la actualidad, los productos se hacen de forma voluntaria para durar muy poco tiempo. Para que siempre tengamos que cambiarlos por otros, o para que se estropeen con más facilidad y su reparación sea más costosa que la adquisición de uno nuevo. Por supuesto, esto puede que realmente esté ocurriendo, pero yo me hago otra pregunta, ¿no será que somos nosotros, los que tenemos una obsolescencia programada mental?

Esta idea de la obsolescencia programada, bien puede ser resultado de la propia mecánica y propósito de que se rompan las cosas. Sin embargo, eso no nos exime de ser conscientes de ello y te tratar de cambiarlo.

Yo me confieso un vago mental cuando algo se rompe. Automáticamente pienso que no merece la pena repararlo, total, si me sale más barato comprarme uno nuevo. En realidad, en términos energéticos esto puede que no sea cierto en absoluto.

Curiosamente, donde veo una gran brecha entre mi forma de pensar y actuar, es con respecto a la generación de mi padre o mi suegro. Ambos son claros ejemplos de que no tienen mi “obsolescencia programada mental”. Si algo se rompe, su primera reacción por defecto es tratar de arreglarlo, justo al contrario que la mía, y que, intuyo, muchos de mi generación.

Son ya incontables los casos en los que yo daba por perdido un cacharro. Sobre todo, si el cacharro no es de tipo informático. Tijeras, aparatos de manualidades, partes de los vehículos, muebles… Supongo que su mentalidad es debida a que cuando crecieron, lo hicieron en una época de relativa escasez material, comparada con la que tenemos ahora nosotros. Las cosas había que arreglarlas, bien porque comprar una nueva era prohibitivo o bien porque no había más.

Esta cultura del arreglo manual, se ha perdido en gran parte. ¿Hace cuánto que no ves una zapatería de barrio? Sí, una de esas pequeñas, de apenes 10 metros cuadrados, que olían a cuero y a betún, y en la que un zapatero, de los de toda la vida, ponía los zapatos, sobre una extraña máquina, y con un no menos extraño martillo, iba sacando, uno a uno, los clavos de los tacones o dando martillazos para poner una tapa nueva. Yo, de pequeño, he ido con mis zapatillas y con mis botas de fútbol, a que me pusieran uno de esos parches. Y no una, sino muchas veces. Pero ya he perdido la cuenta de los años que hace que no llevo mi calzado a arreglar. Simplemente, los tiro y busco unos zapatos nuevos. El que ya no se arreglen zapatos, es un síntoma inequívoco de que la peor obsolescencia, es la propia, la que, con nuestra forma de pensar, estamos imponiendo sobre todo lo que nos rodea.

Si algo no funciona, se tira y se reemplaza, la reparación es la última opción. Quizá deberíamos empezar a pensar en más en reparar y menos en reemplazar. De hecho, creo que es lo más valiente, tanto con los bienes materiales, como con las relaciones, las personas, o la propia sociedad.

Mientras tanto, voy a ver si encuentro una zapatería. De las de arreglar.