Café con Leche. Episodio Piloto. Chema Cepeda y Su Efecto Pigmalión

¡Gracias por volver a visitar 1C11! ¿Sabes que el cafelito tiene una bibliotecta? Una recopilación de los mejores libros que han servido de inspiración a muchos de los posts.

coffee + milk
Tengo el placer de presentaros el episodio piloto de una nueva iniciativa de 1C11: Café con Leche. Se trata de una serie de charlas en vídeo, usando el Hangout de Google, en las que conversaré con gente que considero interesante y que tiene algo que compartir con nosotros.

Para el episodio piloto, he decido invitar a Chema Cepeda, blogger en El Efecto Pigmalión y Cómete la Sopa. ¿El motivo? Os lo explicamos en el vídeo. Continúa leyendo Café con Leche. Episodio Piloto. Chema Cepeda y Su Efecto Pigmalión →

5 errores comunes que cometemos con nuestros hijos

La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolleMaria Montessori 1870-1952. Educadora y médica italiana

Mad world

Hay veces en las que nos equivocamos con nuestros hijos

En el post de hoy quiero comentar con vosotros, algunos de los errores más comunes que cometemos con nuestros hijos.

En general, la mayoría de las ocasiones en que nos quejamos de ellos, creo que tienen más que ver con nuestra propia actitud que con la suya. Sí, es cierto que a veces nos las lían bien, pero no es menos cierto que teniendo en cuenta que están en pleno proceso de hacerse personas, estas situaciones no son para tanto y que somos más nosotros, los que con nuestra actitud, las convertimos en peores de lo que son en realidad. Veamos algunos de estos errores comunes.

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Las técnicas de productividad que HE PROBADO y que NO me han funcionado

La productividad nunca es un accidente. Siempre es el resultado de un compromiso con la excelencia, la planificación inteligente y el esfuerzo concentrado. Paul J. Meyer

Tomatoes #1

Lo de contar tomates no me ha funcionado muy bien

Hoy quería compartir con vosotros mis experiencias negativas con algunas técnicas de productividad. He leído en muchos sitios sobre distintas técnicas, pero lo que casi nunca he visto con posts o comentarios sobre qué técnicas no funcionan o no han funcionado y por qué. De hecho, estoy casi convencido de que hay gente que escribe posts sobre técnicas de productividad que, con el tiempo, dejan de usar, pero olvidan contarlo, y eso sesga mucho la información hacia las experiencias positivas.

Por supuesto, cada técnica tiene sus preferencias y particularidades, y depende mucho de cada persona, por lo que este post hay que tomarlo con pinzas. No obstante, creo que es interesante compartirlo con vosotros y también que me deis vuestra opinión sobre las que tampoco os han funcionado a vosotros. Continúa leyendo Las técnicas de productividad que HE PROBADO y que NO me han funcionado →

Café Solo. La Obsolescencia Programada Mental y las Zapaterías

Hay un documental muy famoso sobre una bombilla que lleva luciendo, de forma ininterrumpida, más de nosecuantos años. Obsolescencia programada, se llama. Viene a decir que, en la actualidad, los productos se hacen de forma voluntaria para durar muy poco tiempo. Para que siempre tengamos que cambiarlos por otros, o para que se estropeen con más facilidad y su reparación sea más costosa que la adquisición de uno nuevo. Por supuesto, esto puede que realmente esté ocurriendo, pero yo me hago otra pregunta, ¿no será que somos nosotros, los que tenemos una obsolescencia programada mental?

Esta idea de la obsolescencia programada, bien puede ser resultado de la propia mecánica y propósito de que se rompan las cosas. Sin embargo, eso no nos exime de ser conscientes de ello y te tratar de cambiarlo.

Yo me confieso un vago mental cuando algo se rompe. Automáticamente pienso que no merece la pena repararlo, total, si me sale más barato comprarme uno nuevo. En realidad, en términos energéticos esto puede que no sea cierto en absoluto.

Curiosamente, donde veo una gran brecha entre mi forma de pensar y actuar, es con respecto a la generación de mi padre o mi suegro. Ambos son claros ejemplos de que no tienen mi “obsolescencia programada mental”. Si algo se rompe, su primera reacción por defecto es tratar de arreglarlo, justo al contrario que la mía, y que, intuyo, muchos de mi generación.

Son ya incontables los casos en los que yo daba por perdido un cacharro. Sobre todo, si el cacharro no es de tipo informático. Tijeras, aparatos de manualidades, partes de los vehículos, muebles… Supongo que su mentalidad es debida a que cuando crecieron, lo hicieron en una época de relativa escasez material, comparada con la que tenemos ahora nosotros. Las cosas había que arreglarlas, bien porque comprar una nueva era prohibitivo o bien porque no había más.

Esta cultura del arreglo manual, se ha perdido en gran parte. ¿Hace cuánto que no ves una zapatería de barrio? Sí, una de esas pequeñas, de apenes 10 metros cuadrados, que olían a cuero y a betún, y en la que un zapatero, de los de toda la vida, ponía los zapatos, sobre una extraña máquina, y con un no menos extraño martillo, iba sacando, uno a uno, los clavos de los tacones o dando martillazos para poner una tapa nueva. Yo, de pequeño, he ido con mis zapatillas y con mis botas de fútbol, a que me pusieran uno de esos parches. Y no una, sino muchas veces. Pero ya he perdido la cuenta de los años que hace que no llevo mi calzado a arreglar. Simplemente, los tiro y busco unos zapatos nuevos. El que ya no se arreglen zapatos, es un síntoma inequívoco de que la peor obsolescencia, es la propia, la que, con nuestra forma de pensar, estamos imponiendo sobre todo lo que nos rodea.

Si algo no funciona, se tira y se reemplaza, la reparación es la última opción. Quizá deberíamos empezar a pensar en más en reparar y menos en reemplazar. De hecho, creo que es lo más valiente, tanto con los bienes materiales, como con las relaciones, las personas, o la propia sociedad.

Mientras tanto, voy a ver si encuentro una zapatería. De las de arreglar.

Café solo. La inaceptable irresponsabilidad de los padres anti vacunas

Hoy en este café solo, quiero compartir con vosotros una reflexión rápida a la que no voy podido resistirme a raíz de una conversación que tuve en el trabajo ayer. Se trata de las vacunas, y de el hecho de que haya un número relativamente significativo de padres que decidan no vacunar a sus hijos.

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De hecho, en realidad, han sido dos casos en menos de una semana. Hace unos días un conocido me comentó que un sobrino, tenía una enfermedad vírica. Automáticamente despertó una alarma en mi cabeza, “¿pero es que acaso no está vacunado?”, pregunté.

Resulta que la vacuna que podría prevenir esta enfermedad no se pone hasta una determinada edad, supongo que para que tenga en efecto oportuno en el sistema inmune del que recibe la vacuna. Pues bien, ahora resulta que mi hija, y mi sobrina, que todavía no han podido ser vacunadas de esa enfermedad, por la irresponsabilidad u omisión de unos padres, están bajo riesgo de contraer una enfermedad perfectamente evitable. Algo que, por cierto, me acaban de confirmar por internet que ya ha ocurrido:

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Pues bien, en el trabajo resulta que también he conocido de un caso similar. Unos padres que no han vacunado a sus hijos porque “las vacunas pueden ser perjudiciales” o “causar reacciones”, “o incluso la muerte” o “autismo”. Está sinrazón, en pleno siglo XXI, y apoyada por padres con la suficiente formación, es algo que por desgracia creo que está siendo una conducta más habitual de lo deseable.

Vamos a ver, ¿se han preguntado estos padres, o han calculado realmente, el riesgo que supone una posible reacción a la vacuna, frente al riesgo que realmente supone que sus hijos enfermen? Es más, ¿se han preguntado estos padres el riesgo que día a día tienen sus hijos simplemente por vivir? Me refiero a que día día están expuestos a riesgos contra los que no se puede hacer nada, cruzar la calle, intoxicarse con algún pegamento, o simplemente ahogarse en una poza de vacaciones. Sin embargo, deciden que es mucho mejor someterles a la probabilidad cierta y real de que puedan infectarse o enfermar, frente a la más que improbable posibilidad de que la vacuna les produzca una mínima reacción.

Y aquí entramos con el siguiente asunto. La famosa y totalmente absurda e incalificable relación entre autismo y vacunas, queréis saber de otra realación absurda, pues mira esta gráfica, que me llegó por twitter:

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A nadie en su sano juicio se le ocurriría relacionar, el incremento en el consumo de productos orgánicos con el autismo, ¿o sí? Pues bien, resulta que el autismo, y lo conozco algo de cerca, es un síndrome muy complejo que por desgracia de los padres que lo tienen sufrir, se presta a todo tipo de elucubraciones sobre su origen. Si yo fuera padre, estaría más que harto de que relacionarán algo que ha salvado la vida de tantos niños en el mundo como son las vacunas, con un síndrome del que todavía tenemos que aprender tanto.

¿Sabéis lo que tienen en común las vacunas y el autismo? Pues precisamente que sólo la ciencia nos va a permitir descubrir más vacunas y mejores, y con suerte y trabajo un tratamiento o una detección del autismo que evite el sufrimiento de quienes lo padecen.

¿Os imagináis que algún día el autismo se pudiera evitar con una vacuna y que unos padres decidieran no vacunar a su hijo? Pues eso.

Bono Warren Mosler. Cómo Financiar al Estado Español a menor interés

Un gobierno nunca puede ser insolvente respecto a las obligaciones que emite en su propia moneda. Un sistema monetario fiduciario, como el que tenemos hoy, puede cumplir estas obligaciones sin ningún límite” – Alan Greenspan, Secreatario del Tesoro de USA en 1997

Euro

Los euros no crecen en macetas, pero el Bono Warren Mosler facilitaría su acceso

La trampa de financiación, deuda pública, falta de crédito, liquidez, etc… pasará a la historia. Será algo que los futuros economistas estudiarán, analizarán, y que a buen seguro, dará material para numerosas tesis doctorales durante los próximos años. Pero, a buen seguro, si algo se preguntarán los economistas del futuro, es cómo fuimos tan incapaces de resolver un problema tan sencillo.

Igual que cuando le pides ayuda a un compañero de trabajo porque no das con la soluc a un problema, a veces, es mucho más sencillo analizar las cosas desde la distancia y al cabo de un tiempo. Y la frase es siempre “¡pero cómo no se me había ocurrido antes!” La idea del post de hoy es ofrecer una idea mediante la cual, el Estado Español, podría financiarse a un tipo de interés más bajo. Se trata del Bono Warren Mosler. Continúa leyendo Bono Warren Mosler. Cómo Financiar al Estado Español a menor interés →