Obsolescencia Programada en la Universidad y la Ley de Moore

La Universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y lo contemporáneo, la Universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa. Jorge Luis Borges, escritor argentino.

Educación

Por Daquella manera en Flickr.

Aunque parezca lo contrario el artículo de hoy no contradice la cita.

Es posible que muchos de vosotros hayáis cursado una carrera universitaria, otros muchos no. Da igual. Casi todo lo que se enseña en la Universidad es pasado. Esto no sería un problema, porque vivimos siempre en el pasado. Al fin y al cabo la luz del Sol tarda 8 minutos en llegar a la Tierra. El problema de la enseñanza universitaria es que, en muchas materias, habla del pasado remoto.

Ojo, no estoy hablando de enseñar algo más práctico o más orientado a la empresa. Para mí eso no es la universidad, eso serían centros de tecnificación superior donde la teoría aplicada sería la base. Pero necesitamos la teoría y sus fundamentos para llegar a la práctica. Al revés también.

De lo que conozco. Biología. Cuando cursé la carrera, la base del conocimiento residía en lo que se descubrió 10 o 15 años atrás. En un mundo en constante aceleración exponencial del conocimiento, ¿tienen sentido enseñar algo que la punta de lanza de la ciencia sabe que es obsoleto?

Un ejemplo, por mis recientes pinitos en el tema de la nutrición he llegado al conocimiento de la existencia de una hormona llamada ghrelina. Su descubrimiento se hizo a finales de los 90, ¿cuánto tardó esto en entrar en los libros de texto? Probablemente ninguno de los que actualmente cursan bioquímica sepa de esta hormona, a los médicos les pasará igual. Muchos pensarán, no hay problema, al menos los que cursen doctorados, están al tanto de las últimas investigaciones y sabrán de su existencia. Sí, pero ahí radica el problema. Muchos de los licenciados rasos, acabarán su experiencia universitaria, sin saber que existe tal hormona. Luego llegarán a las empresas farmacéuticas, a los periódicos, a ser profesionales sanitarios y salvo un interés personal, nunca conocerán de su existencia hasta que ese nuevo conocimiento forme parte de un nuevo paradigma. No culpo a los profesionales concretos, es normal que con el nivel de sobreinformación que tenemos, sea imposible estar al tanto de lo último. El problema es que muchas veces lo último, contradice a los conocimientos anteriores hasta el punto de hacer que sean inservibles.

Hace unos años esto podría ser sostenible porque el nivel de descubrimiento era más lento, pero hoy en día estamos en plena ley de Moore. El grado de descubrimientos científicos se duplica cada año, y nuestros métodos de enseñanza no pueden con este ritmo. Están copados. El modelo de libros, clases magistrales, etc… es muy lento comparado con el ritmo actual.

Otro ejemplo trágico es el de los economistas. Muchos de los que actualmente toman decisiones en los gobiernos se formaron como economistas en una época en la que se desconocían las matemáticas del caos, la teoría de juegos (cómic), las implicaciones de la psicología en la toma de decisiones de consumo, etc, etc, etc… Toda esta base de conocimiento, que ahora forma parte de las más punteras teorías económicas, eran imposibles de explicar en su época, porque no existía su base teórica.

Es como si a Newton, se le pidiera entender la física cuántica. Hubiera sido imposible. La realidad es que tenemos a un montón de economistas newtonianos, lidiando con una realidad económica cuántica, para la que no tienen ni la formación ni los conocimientos.

La universidad siempre fue el centro de referencia del conocimiento, cuando el conocimiento era discreto y acotado a unos pocos sitios y lugares en el mundo. La realidad actual es que el conocimiento global es mucho más rápido y mucho más repartido de lo que una universidad es capaz de manejar.

¿Cómo mantenerse al día? Puede que sea imposible, puede que la única forma de hacerlo sea la de crear títulos dinámicos. Yo soy licenciado en Biología pero de los años 96 a 2000, no más, porque no seguí con ello. De la misma forma alguien debería ser licenciado en algo por un periodo. Sí, se que duele pensar que uno ha estudiado solo para un periodo concreto de validez, pero la realidad es así. El conocimiento no para, ¿por qué parar la titulación? Si uno quisiera seguir siendo licenciado o especialista en algo, debería mostrar su actualización de conocimientos de forma pública.

Un carnet de conducir puede ser para toda la vida siempre que uno siga conduciendo, y eso que es una aptitud física, no mental. Este debate daría para mucho, pero creo que las universidades deberían ser centros de discusión y actualización continua, donde los ciudadanos entrasen y saliesen a diferentes edades y épocas de forma mucho más fluida y no siempre en función de cursos, programas y edades

Creo que cuando Borges dice que la universidad debe estudiar lo antiguo y ajeno, se refiere solo en el tiempo y espacio, y no a que la teoría que se utiliza sea obsoleta. El problema es que muchos paradigmas de conocimiento actuales, dejaron de ser válidos hace tiempo.

¿Qué pensáis?

9 comentarios para “Obsolescencia Programada en la Universidad y la Ley de Moore”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: La Universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y lo contemporáneo, la Universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa. Jorge Luis Borges, escritor arge…..

  2. Los títulos nauticos si caducan si no estás embarcado aunque a veces el que imparte esos cursos lleva mas años sin navegar.

    Estoy pensando en los profesores que se sacaron el título hace 20 años cuando no existía ni internet, afortunadamente ellos tienen a sus alumnos para que les resuelvan las dudas 😉

    • Jaja, ¡cierto! Aunque también te digo que yo he tenido profesores en la universidad más "avanzados" que sus propios alumnos, en lo que se refiere a internet. Pero de eso hace años….

  3. carles dice:

    La idea que planteas es simple, pero no su solución.

    A mi entender cuando alguien cursa una carrera universitaria no se forma en conocimiento, sino en aptitudes. Esas aptitudes son lo que le permitirán, en el futuro, poder reciclarse. Por consecuente adquirir conocimiento actual en vez de conocimiento desfasado.

    El problema aparece cuando gran parte de los catedráticos, profesores, titulares, adjuntos… son personas que carecen de esas aptitudes y, obviamente, son incapaces de traspasarlas. No son, inclusive, capaces de entender esas aptitudes o verlas en sus alumnos (de grado, máster o doctorado).

    Esta situación, además, se mezcla con el apoltronamiento latino tan característico de las “altas esferas” (sin ánimo de ofender, sólo describo lo que he visto en mis 7 años de universidad). “Altas esferas” que entienden la docencia como un complemento de sueldo despreciable. Además, a pesar que hay excepciones, la media de edad de estas “Altas esferas” es muy alta, blindando la entrada a nuevas ideas y nuevos puntos de vista.

    siento no poder dar una solución a la situación, pero no creo que un “carné universitario” que deba ser renovado periódicamente sea la solución. Más bien debería haber un filtro más exigente para aceptar alguien a la universidad, tanto cómo docente cómo estudiante. O bien un régimen de permanencia real, basado en capacidades y aptitudes y no en notas de exámenes (muchos de los cuales sólo sirven para ver si el alumno es capaz de memorizar un sinfín de formulas o textos) para los alumnos y un examen de capacidades docentes para los que den clase. En resumen, asegurarnos que las personas que acceden a este grado de educación son persona que serán capaces de mantener su formación y sus conocimientos actualizados a lo largo del tiempo.

    • AitorCalero dice:

      Hola Carles, muy interesante tu comentario. Te comento:

      "A mi entender cuando alguien cursa una carrera universitaria no se forma en conocimiento, sino en aptitudes. Esas aptitudes son lo que le permitirán, en el futuro, poder reciclarse"

      Tienes razón, pero creo que esa debería ser la consecuencia secundaria y no la principal. La realidad es que la Universidad proporciona estas características, pero no es su objetivo. Lo hace digamos "a su pesar". Para mi, la prueba de ello, es que no hay asignaturas relacionadas con técnicas de estudio, aprendizaje, resolución de problemas, etc… Estas habilidades se adquieren a golpes.

      En cuanto a los catedráticos habrá de todos, pero hay que publicar mucho para llegar ahí, y siguiendo tu razonamiento, se "entiende" que si han hecho eso en el pasado, lo seguirán haciendo en el futuro.

      En general, lo que yo echo de menos es una mayor apertura de la sociedad a la universidad y viceversa. Todos nos beneficiaríamos.

  4. juanm313 dice:

    1. Creo que todo buen profesional dedica ya de serie un tiempo a la formación continua. También creo que esto genera un aumento aumento de la productividad de este profesional. Por lo que creo que es perfectamente ético dedicar un porcentaje de la jornada laboral a ello, si es que trabaja por cuenta ajena. Y si trabaja por cuenta propia, creo que es muy rentable para él a largo plazo (tanto económicamente como por su propio desarrollo personal).

    2. Otro tema sería hasta qué punto entienden las empresas esto, puesto que tienen tendencia a pensar en resultados a corto plazo. Viendo lo poco motivadas que suelen estar para formar a sus empleados en lo suyo, ¿cuántas aceptarían que sus empleados volviesen a la universidad 15 días al año (por decir algo), sin reducirles el sueldo, para formarse en algo que no está íntimamente ligado al producto o servicio con el que trabajan?

    3. ¿Realmente ir a la universidad es un método eficiente de aprendizaje? Se me ocurren métodos mejores para reciclarme. Blogs, redes sociales… o un modelo del estilo de Khan Academy (que por cierto os animo a que conozcáis).

    • carles dice:

      Sobre los puntos que nos planteas, juanm313, tengo algo que decir:

      En el punto 1 comentas que todo "buen profesional" dedica un tiempo a la formación continuada. En el ámbito universitario esta frase puede crear controversias: Dado que "todo docente se dedica a la investigación" es obvio que se esta formando y reciclando continuamente. Sin embargo este reciclare no aporta ni actualiza sus conocimientos ni sus aptitudes docentes.

      La realidad es la siguiente: Un docente universitario puede pedir X semestre sabáticos para investigar o reciclar sus aptitudes de investigador y la universidad se los cede e insta a que se pidan. En contraposición son muy poco los docentes que piden tiempo sabático para formarse o mejorarse como docentes y, la propia universidad deniega gran parte (sino todas) de estas solicitudes.

  5. Salva Pous dice:

    En parte tienes razón, pero hay una pega: el profesaorado se tendría que adaptar tan rápido como el avence y eso es prácticamente imposible. Creo que la universidad va a ir siempre un poco por detras, pero el objetivo es enseñarnos lo básico para que nosotros nos desarrollemos a posteriori. Eso ya dependerá de las inquietudes de cada uno. Además, para ponernos aldía estan las revistas especializadas y los cursis de postgrado y un sin fín de recursos en la red. Saludos.

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