Tardas en leerlo de 4 a 7 minutos

“Creéme, tienes que madrugar si quieres levantarte de la cama” Groucho Marx (1890-1977)

El despertador en la mesillaCuando nos vamos haciendo mayores, una de las cosas que más nos afectan es ver cómo no tenemos tiempo para hacer lo que queremos. Esta situación se complica aún más cuando eres padre o madre. Aquellos momentos en los que podías hacer lo que te apetecía, los tienes que dedicar a tu hijo o hija, o bien hacer cualquier otra tarea.  Es muy normal que, poco a poco, al ir relegando lo que más nos apetece, al ir retrasando nuestro momento, nos vayamos frustando y que al final, tengamos la sensación de que solo hacemos cosas para los demás y no para uno mismo.

Ya os sugerí algunas ideas para combatir la falta de tiempo. Entre ellas estaba la de buscar tu momento. En mi caso mi momento es ahora, por las mañanas. Consigo mi momento madrugrando incluso los fines de semana. Es un periodo del día en el que todo está aún por empezar, hay silencio, y no tengo ningún compromiso que me impida hacer lo que más me apetece. A medida que avanza el día, se nos van acumulando tareas y compromisos, y llegada la tarde o la noche, es muy complicado poder hacer lo que a uno le apetezca. Para mi no ha sido una transición fácil. Yo era de los de dormir horas y horas, pero con ciertas ideas, poco a poco fui consiguiendo que madrugar formara parte de mis hábitos, y tener así mi momento. Os cuento cómo:

  • Fíjate un objetivo. Como en muchas otras actividades tener un objetivo es un gran motivador. En mi caso, habitualmente son ir a correr por las mañanas, antes de ir a trabajar, o escribir para el blog. Al irme a la cama la noche anterior, tengo ya en mente para qué me voy a levantar temprano, y los motivos. En la caso de correr, además, está reforzado porque quedo con otra persona. Cuando suena el despertador, casi automáticamente lo que me viene a la cabez es lo que tengo que hacer y eso hace que sea más difícil que me entre pereza, desconecte el despertador y me vuelva a dormir.
  • Combatir el sueño. Si has madrugado, es muy probable que tengas un bajón de actividad a lo largo de la jornada. Por desgracia, aún no tenemos la sana costumbre de poder echar una cabezadita en la oficina, aunque es más que beneficiosa para volver a estar activos. En mi caso, lo que hago algunas veces es echarme 20 min en el sofá nada más llegar del trabajo. Es importante no pasarse en tiempo (no más de 30 min) y para eso lo mejor es poner un despertador o una cuentra atrás en el móvil. Aunque al principio parezca que no te vas a dormir, al cabo de 5 ya te habrás relajado, y en 10 min es muy posible que te hayas dormido.
  • Deja tu despertador lejos de la mesilla. Si tienes el despertador justo en tu mesilla, y además tiene la función “snooze” (cabezadita, en inglés), es muy probable, como es mi caso, que vayas pulsando este botón, n veces, hasta que al final hayan pasado más de 20 min. Yo creo que tengo el récord con casi una hora. No hace falta llegar a tanto, pero hay un despertador helicóptero, que es perfecto para este propósito. Aquí podéis ver cómo funciona. Personalmente creo que debe ser mucho más agradable despertase con este otro….
  • Aprovecha el momento. Si has hecho el esfuerzo de madrugar con un objetivo, no lo eches a perder haciendo cualquier otra cosa. Céntrate en lo que querías hacer, no pierdas el tiempo navegando por internet sin rumbo, o viendo la televisión, o recogiendo trastos. Ya tendrás tiempo para eso más adelante, haz justo lo que querías hacer. Aprovecha el momento. Puede que solo sea una hora, pero bien empleada, te dejará con la satisfacción de que has ya has hecho en el día lo que más te apetecía.

Madrugar, en mi caso es lo que me ha permitido hacer cosas que, de otra manera me hubiera sido muy difícil conseguir. Por supuesto, cada persona es un mundo, y es muy probable que en tu caso, madrugar no sea una opción. Da igual, lo importante es buscarnos un sitio, para hacer algo nosotros solos, algo que nos guste y que nos haga sentir que no solo hacemos obligaciones o tareas impuestas, sino cosas que nos llenen. ¿habéis encontrado ya vuestro momento? ¿cual sería?

Si te ha gustado el artículo ayúdame a difundirlo en las redes sociales usando los botones de abajo. Gracias.



Otros artículos relacionados:

  1. Dos consejos para no tener que jubilarte a los 67
  2. 5 Ideas para combatir la falta de tiempo
  3. Las 10 claves de Lyndon B. Johnson para gustar a los demás
  4. El Tao de la Concentración: objetivo, foco, tiempo, simplificación y ritual