La solución al desempleo está en las ovejas australianas

“Un aspecto central de la Teoría Monetaria Moderna (MMT) sugiere que el retorno al pleno empleo y la estabilidad de precios necesita de la reintroducción de un búfer de trabajo (garantía de empleo)” – Bill Mitchell

australian sheep farming country

¿Y si las ovejas tienen la clave contra el paro?

La idea se le ocurrió a Bill Mitchell cuando vio como el gobierno de Australia gestionaba los excedentes en la producción de lana.

Australia es uno de los grandes productores mundiales de lana, con una impresionante cabaña ganadera. De hecho, muchas de sus ovejas son descendientes directos de las famosas churras y merinas españolas. España, fue durante la edad media, el primer productor mundial de lana, y ésta era apreciada en todo el mundo. Luego, nos “robaron” la idea, y los ingleses se llevaron las ovejas a Australia, que era un lugar muy propicio para ellas, grandes extensiones, clima adecuado, y así se convirtieron en los grandes productores mundiales.

Hacer coincidir la producción de lana de miles de cabezas de ganado, con las necesidades del mercado en un momento concreto no es sencillo. Las ovejas son seres vivos, y a diferencia de una fábrica, no puedes (bueno puedes, pero no debes) matar ovejas cuando la demanda cae, y ponerlas de golpe cuando la demanda sube. Las ovejas, como buenos seres vivos que son, necesitan un tiempo para crecer y dar lana. Por tanto, te guste o no, necesitas esquilarlas todos los años, independientemente de si su producción va a ser consumida o no.

Claro está, eso es un problema para los productores de lana, que no tienen forma de saber si su producto se va vender o no. Algunos años, se pueden encontrar con la desagradable sorpresa de que su lana no se vende y se quedan con toneladas de ella en sus almacenes. Esto supone un coste enorme, y puede llevar a la ruina a muchos de ellos.

Consciente de esa situación, y sabiendo que la lana era una potente industria en su país, el gobierno Australiano, decidió crear un stock estatal de lana. Los que seáis informáticos lo llamaréis búfer. ¿En qué consiste? Muy sencillo, el gobierno se compromete siempre a comprar el excedente de lana, por un precio mínimo. Luego lo almacena. Esto garantiza que todos los productores serán capaces de vender su producción, indepedientemente de la demanda, al menos al precio por el que se lo compra el gobierno.

Vale, ¿y qué ganamos los no productores de lana con este gasto por parte del estado? Muy sencillo, estabilidad de precios. Cuando haya una gran demanda de lana, los productores estarán tentados a vender la lana cada vez más cara. Esto nos afectará directamente a nuestros bolsillos como consumidores. Es ahí donde entra en acción el búfer estatal de lana. En este momento el gobierno puede poner a la venta su stock de lana, a un precio inferior al que están demandando los productores. De esta forma, se hace que bajen los precios, porque los que nos hacen la ropa pueden optar por comprar la lana del stock. De esta forma los productores, si quieren seguir vendiendo su lana, tendrán que ajustar más sus precios. Obviamente habrá otros factores en juego, por ejemplo, puede que la lana de stock sea algo peor que la esquilada ese año, o que haya acuerdos bilaterales entre productores y manofacturas. Pero el stock estatal funciona bien para las dos partes. Por un lado, los ganaderos siempre tienen el colchón de saber que su producción siempre será comprada, por otra los consumidores saben que los precios de la lana nunca serán muy elevados, y finalmente el estado garantiza que una industria clave para el país, se mantiene a flote libre de vaivenes económicos inesperados.

Es decir, el stock de lana que reserva el estado, funciona como un mecanismo de control automático de precios del que todos se benefician.

La cuestión, claro está es cuándo debe entrar en juego el stock, que si no está bien regulado, se puede convertir en una poderosa arma política, ya que un gobierno podría decidir mantener el stock aun cuando los precios estuvieran subiendo demasiado, o podría decidir no comprar todo el excedente. Pero los gobiernos, deberían funcionar en función de los intereses de la ciudadanía, aunque todos conocemos la realidad. En el caso de Australia, parece claro que todos llegaron a la conclusión que el sistema les funcionaba y que todos se beneficiaban del mismo.

¿Y qué tiene todo esto que ver con el desempleo? Lo voy a tratar de explicar en una sola línea.

El gobierno debería crear y financiar un stock de empleo público para todo aquel dispuesto y capaz de trabajar cuya paga sería el salario mínimo interprofesional.

Ojo, digo crear y financiar, no necesariamente decidir en qué hay que emplear a cada uno.

Como ya me he enrollado mucho con los ovejas australianas, dejo para el siguiente post la descripción de cómo funcionaría este stock, mejor llamarlo, bolsa de empleo público garantizada (BEPG), o por sus siglas en inglés JG (Job Guarantee, Garantía de Empleo).

Curiosamente, daría cumplimiento inmediato al artículo de la constitución que más han incumplido todos los gobiernos, el del derecho al trabajo.

Sé que es un idea un poco extraña, pero espero vuestros comentarios.

7 comentarios para “La solución al desempleo está en las ovejas australianas”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: “Un aspecto central de la Teoría Monetaria Moderna (MMT) sugiere que el retorno al pleno empleo y la estabilidad de precios necesita de la reintroducción de un búfer de trabajo (garantía de empleo)” – Bill Mitchell ……

  2. Xuaco dice:

    Me gusta la idea. Compartiendo 🙂

  3. Francisco dice:

    Esto ya se intentó, se llamó comunismo y que yo sepa nunca funcionó.

    • Pues muy mal debo haberme explicado entonces. Si Warren Mosler, candidato al congreso de USA te parece comunista…

    • Carlos dice:

      No lo puedo evitar, se que ni se va a leer ni le importará a nadie, pero el artículo no trata de una forma de gobierno, una forma simplista de ver las cosas, o eres de izquierdas o de derechas, o del Madrid o del Barcelona con perdón del resto que son tan importantes como los otros, o vas conmigo o contra mi. Es una idea!!!!!!!! . Te gustara bien, no te gustara bien. Pero da una alternativa, da una explicación de porque no te gusta. Este mismo sistema se uso en Europa para proteger de LA ESPECULACION con los precios de los cereales por parte del capital, es decir de la gente o fondos de inversión con dinero fresco. Lo compro a 5 pesetas y lo guardo como el dinero, y lo saco cuando los otros lo necesiten y estén dispuestos a pagarme mis ganancias. Que me canso y quiero dar otro pelotazo, pues fácil, en mi primera jugada ya he hecho subir el precio de cereal porque hay menos disponible, ya se pagará a más que a 5, pongamos que a 7, pues yo lo a 6. Todo vendido. Una explicación rápida y muy grosera. Pero el negocio era redondo. Pero se eliminó por que el mercado se autoregula, ver evolución de los precios del cereal, ha sido la ruina para miles de familias. Perdón a todos y a ti especialmente por si no te parece apropiado mi comentario. También gracias a Uncafelitoalasonce que tantas horas me haces pasármelo pipa aprendiendo y ….voy a confesarlo, algún cabreo. Bueno pelillos a la mar. Saludos.

  4. Eugenio dice:

    Creo que sería una buena idea si no fuera por la falta de espíritu y la corrupción que hay entre nuestros conciudadanos.

    En teoría el estado pagaría estos salarios y los empresarios los aprovecharían y luego pagarían una cantidad fija o en función de sus beneficios, cuando los tuvieran, al estado.

    Pero enseguida llegarían los listos, y los trabajadores se pegarían para trabajar para emprersarios tramposos que no les obligarían a trabajar mucho y que esconderían sus pocos beneficios o bien quebrarían para no tener que devolver el dinero despues.

    En este país lo único que se puede hacer es dejar que funcione totalmente libre la economia de mercado sin ninguna intervención de los políticos. Eso si con sindicatos que defiendan a los trabajadores en cada empresa, sin convenios sectoriales, y que por ley esten en el consejo de administración de todas como en Alemania.

    • Hola Eugenio, gracias por comentar en el blog. Lo que dices es ciertamente un peligro, pero no mayor que el que hay hoy en día cuando se acuerdan despidos para cobrar el paro (sin producir nada) o cuando empresas o autónomos dan de alta a trabajadores para que coticen. Un grado de corrupción va a existir siempre, pero para eso están las inspecciones de trabajo y por supuesto un programa así tendría que contar con ellas. Al primer empresario o trabajador que se le pille en renuncio fuera. Sin más, sin trabajo y sin prestación.

      En cuanto a un libre mercado perfecto sin intervención política, es tan utópico e imposible, en mi opinión, como un estado totalmente intervencionista que dirija o intente dirigir toda la economía. Políticos y política van a existir siempre aunque no se llamen como tales. Se organizarán de otras formas, pero cumplirán las mismas funciones, defender sus intereses frente a otros.

      En cuanto a la representación de trabajadores en los consejos de administración estoy de acuerdo.

Dejar un comentario