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“Mucha gente espera al Año Nuevo para un nuevo comienzo en los viejos hábitos” – Anónimo

Cuando empieza un año es habitual que nos marquemos objetivos para el siguiente, “voy a dejar de fumar”, “voy a hacer más deporte”, “voy a aprender un idioma”. Por lo general rara vez cumplimos con ellos. Uno de los principales motivos es que nos fijamos las metas simplemente porque es un año nuevo. Parece que pensamos, “como es un año nuevo, haré cosas nuevas”. Es absurdo, ¿qué diferencia el 1 de enero del 15 de abril? Objetivamente nada. El calendario es un convenio. Si fuéramos chinos o bosquimanos nuestro día 1 sería otro distinto o ni siquiera tendríamos.

Fallamos en cumplir nuestros objetivos porque muchas veces son ideas vagas. No concretamos lo suficiente. Por ejemplo, “voy a aprender un idioma” es un objetivo demasiado amplio. No ayuda. ¿Qué tal, “voy a aprender las 200 palabras más usadas en francés en febrero”?, o ¿”voy a leer un periódico francés a diario e iré creando mi propio diccionario sobre la marcha”?. Estos son objetivos medibles, más concretos y más fáciles de alcanzar que, además, nos darán más satisfacciones. Es posible que nunca lleguemos a aprender bien francés, y acabemos el año pensando que no hemos cumplido el objetivo, pero seguro que sí podremos decir que ya sabemos 200 palabras o que somos capaces de leer algo.

No te marques objetivos generales. Piensa en cosas concretas y pequeñas, en plazos para terminarlas y hazlas. Un buen objetivo para el año que viene sería que no tuvieras que marcarte objetivos porque sea algo que hagas durante todo el año.

Otra forma de pensar en objetivos es identificar aquellas cosas que ya no quieres hacer o que te gustaría dejar de hacer. Todos tenemos tareas y actividades en nuestra vida diaria que desearíamos no hacer nunca más. ¿Has pensado cuáles? Muchas de ellas seguro que tienen que ver con las tareas del hogar, pero también habrá tareas del trabajo o ciertas actividades personales que ya no nos satisfagan como antes.

Identificar estas actividades es un ejercicio complicado de hacer, porque es más fácil pensar en lo que nos gustaría hacer. Pensar en lo que no queremos hacer nos lleva inmediatamente a pensar en cómo podemos solucionar ese problema. ¿Cómo vamos a dejar de hacer algo que estamos obligados a hacer?. ¿Cómo vamos a dejar de cocinar? o ¿cómo vamos a dejar de hacer informes aburridos? o ¿cómo vamos a dejar de perder el tiempo en el ordenador?. Pensar en esto, nos enfrenta a nuestros propios fallos o a actividades que damos por supuestas y eso no nos gusta.

Todo es negociable y todo se puede cambiar. No tenemos por qué resignarnos a hacer siempre lo mismo de la misma forma.

Si queremos hacer cosas diferentes deberíamos pensar antes qué cosas de las que hacemos ahora tenemos que dejar de hacer.

Tener una vida llena de actividades puede ser muy gratificante si todas ellas te aportan algo. Aún así, cuando tienes tantas cosas que hacer, el verdadero problema es hacer que todas ellas encajen. Ahí es dónde entran en juego las prioridades.

En mi caso, tras más de 20 años jugando al fútbol, el pasado año decidí dejarlo. No es que ya no me gustara el fútbol, porque sigue siendo una de mis pasiones en todas sus formas (pro evolution soccer, Hattrick, sillón bol o partiditos de amigos). En un momento, fui consciente de que me quitaba más de lo que me aportaba. Decidí eliminarlo. No fue una decisión fácil, pero al tomarla, conseguí más tiempo para mi, y he podido hacer otras actividades como este blog, o practicar otros deportes nuevos.

Es cierto que hay otras actividades que pueden ser más complicadas de eliminar, pero si ni siquiera sabemos cuáles son, nunca podremos empezar a pensar la forma de hacerlo. ¿No te gusta planchar? ¿por qué no te aumentas tú solo el sueldo, consigues un dinero extra y buscas que te planchen la ropa?. Puede parecer una tontería pero si esa hora semanal que ganas, la usas para algo que te guste, habrás compensado con creces el dinero que cueste.

Es importante fijarse objetivos, pero no menos importante es pensar en quitarse actividades. ¿Cuáles os gustaría eliminar? ¿cuáles os habéis podido quitar y cómo?



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