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“Cuando las personas creían que la Tierra era plana, estaban equivocadas. Cuando creían que la Tierra era esférica, estaban equivocadas. Pero si crees que considerar la tierra esférica es tan equivocado como creer que la Tierra es plana, entonces tus ideas están más equivocadas que las dos ideas anteriores juntas”. Isaac Asimov, La relatividad del error

No para de llover. El  frío se apodera de tus sentidos. Agachas  la cabeza tratando de cortar el viento que te impide avanzar. Solo quedan 50 metros para atravesar la vías. Al otro lado te espera el hogar. Un tren se acerca a toda velocidad al paso a nivel. “¡Mierda!, tendré que esperar”. En ese momento un suceso extraordinario te paraliza. La claridad  ha inundado el cielo y dos rayos han impactado en sendos árboles. Increíble, ¡han caído a la vez! Sólo por ser testigo de esto, ha merecido la pena haber salido en esta noche de perros. “¡He visto caer dos rayos a la Vez! Esto lo podre contar a mis nietos”.

Sólo unos instantes antes, dentro de un vagón del mismo tren que se acercaba a toda velocidad, una joven intenta ver algo a través de los cristales. Solo algunas luces y las gotas resbalando por el cristal se le muestran con algo de nitidez. Más allá, oscuridad. De pronto, un rayo golpea el suelo justo 50 metros  más adelante, y menos de 1 sg después, otro lo hace apenas unos metros más allá. Entre ambos fogonazos se ha podido vislumbrar la silueta de un hombre que esperaba  cruzar las vías.  ”Increíble, dos rayos caen casi a la vez”.

Ya me hubiera gustado, pero esta historia no se me ocurrió a mi. Bueno, si, la he adornado un poco, pero su creador fue Albert Einstein, y con ella revolucionó la física. Nuestro concepto de tiempo y espacio ya no fue nunca el mismo, ¿Por qué?.

En ese pequeño experimento mental, ocurre algo aún más increíble que el hecho de que la misma situación se perciba de forma diferente por cada observador. Para el hombre los rayos han caído a la vez, pero para la mujer del tren uno, el de más adelante, ha caído antes que el otro. ¿A qué se debe esta paradoja?, ¿quien lleva razón?. Los dos y ninguno.

El hombre está parado en un punto, y cuando los dos rayos caen al suelo, la luz tarda lo mismo en llegar hasta él. No es capaz de decir cual ha caído antes. ¡Han caído a la vez!. Para la mujer del tren que avanza a toda velocidad el rayo que caé por delante de la máquina del tren, llega a percibirlo antes, porque el tren se está acercando rápidamente al lugar donde ha caído. Sin embargo, el rayo que cayó más atrás, tarda más en percibirlo porque el propio tren le aleja de él. Para ella no hay ninguna duda de que un rayo ha caído antes que el otro. Si lo hubiera medido con un cronómetro, podria decir que el primero ha caído a las 10:05:06 y el segundo a las 10:05:07. Para el hombre, los dos  caído a las  10:05:06:500 (milésimas).  Algo que, aparentemente, ha ocurrido a la vez para uno, para el otro no. ¿Qué conclusión sacó de esto Albert Einstein?.

Que el tiempo, como concepto absoluto, no existe y que la percepción de un suceso es relativa al observador. En un principio, no usó ningún complejo cálculo para llegar a esta conclusión. Simplemente pensó en una situación. Parece fácil visto así, pero ese fue el genio de Albert Einstein, miles de científicos podían haber pensado lo mismo, pero solo a él se le ocurrió y supo teorizar sobre ello. Esa fue la grandeza de Albert Einstein, sus ideas de física fueron previas a los experimentos. Él no se pasaba horas haciendo pruebas en el laboratorio. Pensaba, pensaba e imaginaba. Imaginaba situaciones extrañas, o no muy habituales, tratando de encontrar una explicación lógica a cada una de ellas. Pero, sobre todo, lo que hacía en esas situaciones, era verlas desde  más de un punto de vista.

Todo es relativo. Tener esto presente en la cabeza nos puede ser muy útil en la vida. Siempre hay que tratar de ver la cosas desde más de un punto de vista. Algo que a nosotros nos parece obvio , a otro le puede resultar imposible. Lo mejor de todo esto, es que  los dos tienen razón. O ninguno.

Siempre hay que tratar de ver las situaciones de la forma en la que lo vería el otro. Pensarlas desde su punto de vista, ¿en qué nos ayuda esto?. Nos aleja de posiciones dogmáticas. Hay quien cree que son necesarios principios 100% inamovibles, pero es bueno preguntarse y redefinir estos principios si hace falta, en función de la experiencia propia y de cómo otros lo perciben.

Siempre que se analice una situación piensa en cómo otra persona la percibe. Esto es muy  importante en la resolución de conflictos, en todas partes, en el trabajo, con la familia, amigos, pareja.

Se podía decir que la empatía es la teoría de relatividad de Einstein aplicada a la vida.

Si los sucesos físicos que no dependen de nosotros, pueden parecer distintos a dos personas según como lo vea, imagina lo que ocurre con ideas y opiniones que provienen de la experiencia  propia o ajena. Como apuntaba Asimov en la cita, no tener algo claro porque se duda, no significa que uno esté equivocado, y que sea mejor dejar de lado dos ideas contrapuestas. Es un paso más hacia el conocimiento. El mundo es complejo, y es esa complejidad lo que nos hace sentirnos vivos. Aceptarlo es vivir.

La próxima vez que creas que estás en posesión de la verdad absoluta, piensa antes si viajabas dentro de un tren o si estabas esperando a que pasara por delante. Relativiza, serás más feliz.

Nota: Por supuesto, en el experimento el tren debería ir muy rápido para percibir el efecto, pero la hipótesis sigue siendo válida. Aquí tenéis una buena explicación de la relatividad de Einstein y el experimento mental de los trenes.

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