Duérmete niño. Así tus padres ven la tele tranquilos.

“En este libro defendemos que también en el trato con los niños existen principios. Que con ciertos métodos nuestros
hijos tal vez comerían «mejor», o dormirían más, o nos obedecerían sin rechistar, o se estarían más callados…, pero no
podemos usarlos. Y no necesariamente porque tales métodos sean inútiles o contraproducentes, ni porque produzcan «traumas psicológicos». Algunos métodos que criticaremos en este libro son eficaces, y puede que algunos incluso sean inocuos Pero hay cosas que, sencillamente, no se hacen.”
Carlos González (Pediatra), Autor del libro: Bésame Mucho

¿Os da la impresión de que no estén a gusto?

¿Os da la impresión de que no estén a gusto?

Cuando estás a punto de ser padre es posible que leas algunos libros sobre cómo educar a los hijos. Los temas pueden ser muy variados, cómo enseñarles a comer, cómo enseñarles a dormir, cómo enseñarles a jugar, etc… Estos libros pueden ser de utilidad siempre y cuando no se tomen al pie de la letra. El problema llega cuando lo que dicen, por el hecho de que sus consejos hayan funcionado a muchos padres, se conviertan en dogmas que todo el mundo tenga que aplicar.

Hace poco, en una revista, leí el caso de una madre a la que la directora del colegio había convocado a una reunión, a petición de la psicóloga. La razón. Su hijo con 4 años, dormía con ellos en la cama. ¡Menudo sacrilegio! Es normal, en la cultura occidental, no así en otras partes del mundo, está ampliamente extendida la idea de que dormir con los padres no es bueno. Lo cierto es que parece ser más bien al revés. Sin embargo la creencia extendida es que los niños a partir de cierta edad tienen que dormir solos. Yo me pregunto, ¿por qué?

Lo normal no es que los niños duerman solos, lo natural, lo que hemos hecho durante miles de años es dormir juntos en grupo, y por supuesto, las crias (hijos) dormían a lado de sus padres. No a 6 o 7 metros y aislados. Es más, aquellos niños que no protestaran en forma de llanto cuando dormían alejados de sus padres, tendrían muy pocas posibilidades de supervivencia. Serían una presa más fácil para los depredadores. La selección natural favoreció a aquellos bebés que, al estar en un situación de peligro (lejos de los padres) , lloraban. Es normal por tanto, que dormir solo, sea algo que no hagamos tranquilamente hasta que no se llega a edad adulta. Y aún así, a muchos adultos les cuesta dormir solos. ¿Por qué entonces forzar a tus hijos a hacerlo? Por comodidad para los padres. Nada más.

Los argumentos sobre las ventajas me parecen todos muy vagos, y más encaminados a “calmar” a los padres que a los niños. A que puedan ver la tele “tranquilos”. Uno de aparentemente mucho peso es el del sexo. Es decir, que al dormir con nosotros nos roban la intimidad y nos impiden tener sexo. Para empezar, el sexo con nuestra pareja no debería ser siempre en la cama. Si siempre es así, es el comienzo de un principio grave de monotonía en la pareja. Es más, si éste es el caso, tener un hijo es una gran oportunidad para “explorar” otros rincones de la casa. No pongamos excusas. Si nuestro sexo era malo, antes de ser padres, un hijo no lo va a empeorar, lo va a dejar igual. Si nuestro sexo era bueno, seguro que nos buscamos las mañas para encontrar un hueco. Los niños tienen un sueño muy profundo.

Si aún no has dormido con tu hijo, hazlo. Y si vas a ser padre o madre, no te cortes, si no se duerme en la cama, llévalo a la tuya. En  dos minutos se habrá dormido. Obviamente, cuando van creciendo y ya ocupan mucha cama, puede ser un engorro que duerman con nosostros. Algo que, en nuestro caso ha funcionado, ha sido poner un colchón al lado de nuestra cama, de forma que la niña está cerca, nos oye respirar, pero no está en la cama, y así se duerme tranquila.

Que hayamos dormido en grupo no quiere decir que no podamos aprender a dormir solos, pero no se deberían forzar las cosas. Si tu hijo no se acostumbra a hacerlo, es mejor emplear los esfuerzos en otras cosas y disfrutar de lo que nos enseñan. Además dormir con tu hijo es algo de lo más gratificante (aunque se hagan los reyes de la cama ;)).
PD: Os puede interesar este artículo y vídeo sobre el tema.

17 comentarios para “Duérmete niño. Así tus padres ven la tele tranquilos.”

  1. David Comino dice:

    Buenas,

    Vaya por delante que no pretendo, e incluso me incomodaría, abrir el eterno debate "Bésame Mucho" VS "Método Estivil". Como sabes, Carmen y yo, somos padres de Adrián que acaba de cumplir 3 años y hemos/estamos pasando por las mismas fases que vosotros; sirva esto como introducción para todo aquel que no me conozca.

    En primer lugar quiero dejar claro que comparto plenamente la idea de no tomar absolutamente ningún libro (ni ningún otro método de enseñanza sobre la educación de los hijos) al pie de la letra, en estos tres años he descubierto que cada niño es un mundo y que nadie mejor que los padres para saber qué es lo mejor para su educación, aún equivocándonos mil veces en el intento.

    No obstante no comparto en absoluto tu exposición y planteamiento del problema que tenemos o hemos tenido muchos padres la insistencia de los niños por dormir con los padres, nosotros hemos sufrido (y seguimos sufriendo) el que Adrián cuando se despierte a medianoche se venga a nuestra cama y el tener que tumbarnos con él en su habitación TODAS las noches hasta que se quedaba dormido y te aseguro que para nosotros los más cómodo para, como tú dices, poder ver la tele más tranquilo, hubiera sido seguir con ese método y acompañarle en su habitación hasta que se duerma o acogerle en nuestra cama cada noche, puedo asegurar que dentro de la incomodidad es bastante más cómodo dormir los tres en la cama que llevarle a su cama cada noche y convencerle de que él duerme en su cama y papa y mama en la suya, como sabes todo esto conlleva llantos, rabietas, vómitos a las tres de la mañana y un dolor enorme en los padres por considerarse los peores padres del mundo.

    Como argumento te remites, y cito "Lo normal no es que los niños duerman solos, lo natural, lo que hemos hecho durante miles de años es dormir juntos en grupo, y por supuesto, las crías (hijos) dormían a lado de sus padres. No a 6 o 7 metros y aislados. Es más, aquellos niños que no protestaran en forma de llanto cuando dormían alejados de sus padres, tendrían muy pocas posibilidades de supervivencia. Serían una presa más fácil para los depredadores. La selección natural favoreció a aquellos bebés que, al estar en un situación de peligro (lejos de los padres), lloraban" por esa regla de tres la natural seria que cada mañana los hombres saliéramos a cazar, sin embargo hemos evolucionado y ya no lo hacemos, nuestras necesidades como individuos y como sociedad han cambiado y la evolución nos ha facilitado otros medios de sustentación, YA NO EXISTEN DEPREDADORES NOCTURNOS QUE SE ALIMENTEN DE NUESTRAS CRÍAS, por lo tanto la ÚNICA razón por la cual nuestros niños duermen con nosotros es porque así lo decidimos, ya sea porque queremos que estén con nosotros o porque son ellos los que desean estar con nosotros y se lo permitimos.

    Ahora bien porque defiendo personalmente la idea de que mi hijo no duerma con nosotros, por las siguientes razones:

    No tener miedo a decir que NO, creo que vivimos en una sociedad en la que se está consintiendo en exceso a los hijos, mis padres nunca me consintieron tanto como consentimos nosotros a los niños de ahora, y te aseguro QUE ME QUIEREN Y LES QUIERO con locura, el decir NO forma parte de la educación de los niños.

    Fomentar la autonomía de los niños para que en el futuro sean personas capaces de tener una madurez y equilibrio emocional que les permitan tomar decisiones acertadas, capaces de tener un sentido de la libertad vinculado a la responsabilidad, capaces de ser perseverantes, y capaces de conocerse a sí mismos, conocer sus cualidades y limitaciones para así tomar decisiones positivas para su vida.

    En relación a alguno de los enlaces en los que te apoyas para defender tus argumentos, sinceramente me parecen tan solo opiniones surgidas de páginas con un cierto corte TALIBAN hacia todo lo que no sea una crianza natural, yo también te puedo surgir algún enlace para rebatirte http://www.medicina21.com/doc.php?apartat=Farmaci… o http://www.doyma.es/revistas/ctl_servlet?_f=7064&…

    Espero no haber parecido demasiado radical en mis planteamientos, y que todos nos quedáramos en que cada uno sabe mejor que nadie de que manera educar a sus hijos y por lo tanto no se trata de ESTAR A FAVOR O EN CONTRA o de criticar a aquellos padres que educan de manera diferente, es sencillo decir, tú tienes suerte que tu hijo come bien, duerme bien o es muy bueno, me parece algo frívolo adjudicarle esos meritos al azar, digo yo que algo habremos hecho los padres en la educación de nuestros hijos para que estos se comporten de la manera que lo hacen.

    PD. Perdón por la extensión, casi que mejor abro un blog para contestarte ¿no? :p

    • Aitor dice:

      Hola Comino, ante todo muchas gracias por el comentario. Pero, sobre todo porque está en totalmente en desacuerdo con el planteamiento de mi artículo y sin opiniones distintas nunca se saca nada en claro.

      Mi argumento sobre que lo natural es que los niños duerman solos, se basa en que es un comportamiento evolutivo. La evolución trabaja con escalas temporales de miles de años, con periodos de tiempo muy muy largos, y lo que se adquiere a través de la evolución es casi imposible borrarlo, símplemente porque hayamos cambiado nuestras costumbres los últimos 50 años. Estamos comparando costumbres de 1.000.000 años Vs 50 años. Que no existan hoy en día depredadores nocturnos, no nos ha hecho olvidar aquellos miedos adquiridos durante la mayor parte de nuestra historia como especie. Eso explica, por ejemplo, el miedo que muchas personas tienen por las serpientes. De hecho, el que ya no cacemos, no quiere decir que ya no lo sigamos haciendo de forma figurada (hacer deporte, ir a trabajar, juntarse con los amigos) son los sustitutos actuales de aquellas actividades ancestrales. Pero eso es motivo de otro artículo. Gracias por la idea 😉

      En cuanto a lo de decir NO. Estoy completamente de acuerdo contigo, matizando. Yo hay límites que no permito que mi hija pase. He tenido broncas increíbles porque no se quería poner en su sillita de coche atada. Por ahí no paso. Me da igual como se ponga. Sin embargo, el día a día de los niños, está ya bastante lleno de NOes, sin que nosotros nos demos cuenta. No cojas eso, no te lleves eso a la boca, no te pares en ese escaparate, no te sientes ahí, no corras, no vayas tan despacio, No creo que realmente sea muy necesario insistir mucho más en el NO. Símplemente viviendo con ellos vamos fijando los límites (y ellos fijan los nuestros).

      En cuanto a los métodos de crianza natural, la verdad es que yo tampoco los sigo. Ahora mismo ya no sigo ninguno 😀 Trato de hacer lo que me parece bien y lo que creo que hace feliz a mi hija y a mi dentro de unos límites. Dejo una cita que me encanta sobre la educación de los hijos:

      "Antes de casarme tenía seis teorías sobre el modo de educar a los niños. Ahora tengo seis hijos y ningún teoría."

      John Wilmot (1647-1680) Segundo conde de Rochester. Poeta inglés.

    • Aitor dice:

      Hola Comino, ante todo muchas gracias por el comentario. Pero, sobre todo porque está en totalmente en desacuerdo con el planteamiento de mi artículo y sin opiniones distintas nunca se saca nada en claro.
      Mi argumento sobre que lo natural es que los niños duerman solos, se basa en que es un comportamiento evolutivo. La evolución trabaja con escalas temporales de miles de años, con periodos de tiempo muy muy largos, y lo que se adquiere a través de la evolución es casi imposible borrarlo, símplemente porque hayamos cambiado nuestras costumbres los últimos 50 años. Estamos comparando costumbres de 1.000.000 años Vs 50 años. Que no existan hoy en día depredadores nocturnos, no nos ha hecho olvidar aquellos miedos adquiridos durante la mayor parte de nuestra historia como especie. Eso explica, por ejemplo, el miedo que muchas personas tienen por las serpientes. De hecho, el que ya no cacemos, no quiere decir que ya no lo sigamos haciendo de forma figurada (hacer deporte, ir a trabajar, juntarse con los amigos) son los sustitutos actuales de aquellas actividades ancestrales. Pero eso es motivo de otro artículo. Gracias por la idea 😉
      En cuanto a lo de decir NO. Estoy completamente de acuerdo contigo, matizando. Yo hay límites que no permito que mi hija pase. He tenido broncas increíbles porque no se quería poner en su sillita de coche atada. Por ahí no paso. Me da igual como se ponga. Sin embargo, el día a día de los niños, está ya bastante lleno de NOes, sin que nosotros nos demos cuenta. No cojas eso, no te lleves eso a la boca, no te pares en ese escaparate, no te sientes ahí, no corras, no vayas tan despacio, No creo que realmente sea muy necesario insistir mucho más en el NO. Símplemente viviendo con ellos vamos fijando los límites (y ellos fijan los nuestros).
      En cuanto a los métodos de crianza natural, la verdad es que yo tampoco los sigo. Ahora mismo ya no sigo ninguno 😀 Trato de hacer lo que me parece bien y lo que creo que hace feliz a mi hija y a mi dentro de unos límites. Dejo una cita que me encanta sobre la educación de los hijos:

      “Antes de casarme tenía seis teorías sobre el modo de educar a los niños. Ahora tengo seis hijos y ningún teoría.”
      John Wilmot (1647-1680) Segundo conde de Rochester. Poeta inglés.

  2. David Comino dice:

    Buenas,

    Vaya por delante que no pretendo, e incluso me incomodaría, abrir el eterno debate "Bésame Mucho" VS "Método Estivil". Como sabes, Carmen y yo, somos padres de Adrián que acaba de cumplir 3 años y hemos/estamos pasando por las mismas fases que vosotros; sirva esto como introducción para todo aquel que no me conozca.

    En primer lugar quiero dejar claro que comparto plenamente la idea de no tomar absolutamente ningún libro (ni ningún otro método de enseñanza sobre la educación de los hijos) al pie de la letra, en estos tres años he descubierto que cada niño es un mundo y que nadie mejor que los padres para saber qué es lo mejor para su educación, aún equivocándonos mil veces en el intento.

    No obstante no comparto en absoluto tu exposición y planteamiento del problema que tenemos o hemos tenido muchos padres la insistencia de los niños por dormir con los padres, nosotros hemos sufrido (y seguimos sufriendo) el que Adrián cuando se despierte a medianoche se venga a nuestra cama y el tener que tumbarnos con él en su habitación TODAS las noches hasta que se quedaba dormido y te aseguro que para nosotros los más cómodo para, como tú dices, poder ver la tele más tranquilo, hubiera sido seguir con ese método y acompañarle en su habitación hasta que se duerma o acogerle en nuestra cama cada noche, puedo asegurar que dentro de la incomodidad es bastante más cómodo dormir los tres en la cama que llevarle a su cama cada noche y convencerle de que él duerme en su cama y papa y mama en la suya, como sabes todo esto conlleva llantos, rabietas, vómitos a las tres de la mañana y un dolor enorme en los padres por considerarse los peores padres del mundo.

    Como argumento te remites, y cito "Lo normal no es que los niños duerman solos, lo natural, lo que hemos hecho durante miles de años es dormir juntos en grupo, y por supuesto, las crías (hijos) dormían a lado de sus padres. No a 6 o 7 metros y aislados. Es más, aquellos niños que no protestaran en forma de llanto cuando dormían alejados de sus padres, tendrían muy pocas posibilidades de supervivencia. Serían una presa más fácil para los depredadores. La selección natural favoreció a aquellos bebés que, al estar en un situación de peligro (lejos de los padres), lloraban" por esa regla de tres la natural seria que cada mañana los hombres saliéramos a cazar, sin embargo hemos evolucionado y ya no lo hacemos, nuestras necesidades como individuos y como sociedad han cambiado y la evolución nos ha facilitado otros medios de sustentación, YA NO EXISTEN DEPREDADORES NOCTURNOS QUE SE ALIMENTEN DE NUESTRAS CRÍAS, por lo tanto la ÚNICA razón por la cual nuestros niños duermen con nosotros es porque así lo decidimos, ya sea porque queremos que estén con nosotros o porque son ellos los que desean estar con nosotros y se lo permitimos.

    Ahora bien porque defiendo personalmente la idea de que mi hijo no duerma con nosotros, por las siguientes razones:

    No tener miedo a decir que NO, creo que vivimos en una sociedad en la que se está consintiendo en exceso a los hijos, mis padres nunca me consintieron tanto como consentimos nosotros a los niños de ahora, y te aseguro QUE ME QUIEREN Y LES QUIERO con locura, el decir NO forma parte de la educación de los niños.

    Fomentar la autonomía de los niños para que en el futuro sean personas capaces de tener una madurez y equilibrio emocional que les permitan tomar decisiones acertadas, capaces de tener un sentido de la libertad vinculado a la responsabilidad, capaces de ser perseverantes, y capaces de conocerse a sí mismos, conocer sus cualidades y limitaciones para así tomar decisiones positivas para su vida.

    En relación a alguno de los enlaces en los que te apoyas para defender tus argumentos, sinceramente me parecen tan solo opiniones surgidas de páginas con un cierto corte TALIBAN hacia todo lo que no sea una crianza natural, yo también te puedo surgir algún enlace para rebatirte http://www.medicina21.com/doc.php?apartat=Farmaci… o http://www.doyma.es/revistas/ctl_servlet?_f=7064&…

    Espero no haber parecido demasiado radical en mis planteamientos, y que todos nos quedáramos en que cada uno sabe mejor que nadie de que manera educar a sus hijos y por lo tanto no se trata de ESTAR A FAVOR O EN CONTRA o de criticar a aquellos padres que educan de manera diferente, es sencillo decir, tú tienes suerte que tu hijo come bien, duerme bien o es muy bueno, me parece algo frívolo adjudicarle esos meritos al azar, digo yo que algo habremos hecho los padres en la educación de nuestros hijos para que estos se comporten de la manera que lo hacen.

    PD. Perdón por la extensión, casi que mejor abro un blog para contestarte ¿no? :p

  3. David Comino dice:

    Buenas de nuevo, tal solo quería hacer un comentario respecto a lo que comentas de los miedos innatos cuando nacemos fruto de la evolución, como puede ser el miedo a la oscuridad y el miedo a dormir solo.

    No es mejor enseñarles a los niños a luchar contra esos miedos y hacer comprender que "no hay monstruos en el armario" que hacerles totalmente dependientes de nosotros (más aún de lo que ya lo son)… Me reitero en dos conceptos: AUTONOMÍA y SOBREPROTECCIÓN

  4. David Comino dice:

    Buenas de nuevo, tal solo quería hacer un comentario respecto a lo que comentas de los miedos innatos cuando nacemos fruto de la evolución, como puede ser el miedo a la oscuridad y el miedo a dormir solo.
    No es mejor enseñarles a los niños a luchar contra esos miedos y hacer comprender que “no hay monstruos en el armario” que hacerles totalmente dependientes de nosotros (más aún de lo que ya lo son)… Me reitero en dos conceptos: AUTONOMÍA y SOBREPROTECCIÓN

  5. Aitor dice:

    Hola de nuevo David. Como dices, hay que ayudarles a ser más autónomos, y que superen esos peligros, pero creo que hay que darles la mano para que los superen, más que forzarlos a que lo hagan.

    Imagina a una persona con miedo a volar, a nadar o algo similar. La mejor manera de ayudarla no creo que se forzándola a hacer algo que no le gusta, sino de una forma más pausada. Y si aún así no supera el miedo, no pasa nada. Todos ya de adultos tenemos nuestras inseguridades y queremos que alguien nos protega. Es normal, somos un animal social y siempre estaremos más a gusto rodeados de los nuestros.

  6. Aitor dice:

    Hola de nuevo David. Como dices, hay que ayudarles a ser más autónomos, y que superen esos peligros, pero creo que hay que darles la mano para que los superen, más que forzarlos a que lo hagan.
    Imagina a una persona con miedo a volar, a nadar o algo similar. La mejor manera de ayudarla no creo que se forzándola a hacer algo que no le gusta, sino de una forma más pausada. Y si aún así no supera el miedo, no pasa nada. Todos ya de adultos tenemos nuestras inseguridades y queremos que alguien nos protega. Es normal, somos un animal social y siempre estaremos más a gusto rodeados de los nuestros.

  7. Información Bitacoras.com…

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  8. […] de la recurrente obsesión actual por que los niños “aprendan a dormir solos”, tenemos varios problemas con el sueño. Para empezar madrugar. No imagino a ningún cazador […]

  9. Cuallis dice:

    Todas esas cosas de Carlos González, Rosa Jové l son muy bonitas hasta que tienes un hijo que se despierta por la noche cada media hora o casa cuarto de hora: 12, 12:30, 1, 1.30, 2, 2:30…. En momentos como esos te cagas en la p. m. que pario a esos pediatras tan guays y en todos los que tienen la suerte de tener un hijo que duerme para poder utilizar esos métodos tan N.A.

    • Aitor dice:

      No hace falta acordarse de la madre de nadie ¿no?
      ¿Has probado a que duerma contigo el niño? Yo no creo que sean cosas bonitas o feas, creo que tienen sentido desde un punto de vista evolutivo. Dormir solos no es lo natural en el ser humano, y mucho menos siendo niños. Estar alejado de los padres es un riesgo y una presa fácil para los depredadores. Llorar cuando estamos solos es una alarma muy buena.

    • Aitor dice:

      No hace falta acordarse de la madre de nadie ¿no?

      ¿Has probado a que duerma contigo el niño? Yo no creo que sean cosas bonitas o feas, creo que tienen sentido desde un punto de vista evolutivo. Dormir solos no es lo natural en el ser humano, y mucho menos siendo niños. Estar alejado de los padres es un riesgo y una presa fácil para los depredadores. Llorar cuando estamos solos es una alarma muy buena.

  10. Cuallis dice:

    Todas esas cosas de Carlos González, Rosa Jové l son muy bonitas hasta que tienes un hijo que se despierta por la noche cada media hora o casa cuarto de hora: 12, 12:30, 1, 1.30, 2, 2:30…. En momentos como esos te cagas en la p. m. que pario a esos pediatras tan guays y en todos los que tienen la suerte de tener un hijo que duerme para poder utilizar esos métodos tan N.A.

  11. Elena dice:

    Me ha parecido un debate muy interesante y aunque ya hace tiempo que terminó no me he podido resistir a dejar mi opinión con el tema. He escrito unos artículos sobre el tema del sueño en la infancia y me resulta curiosa la controversia que crea el tema. Mucha gente defiende su posición como si fuera la única y mejor y algunas personas atacan directamente a otros métodos distintos a los que ellos utilizan poniéndoles todo tipo de adjetivos descalificativos. Sinceramente no creo que haya un método mejor que otro, si no que dependiendo de las personas , de sus necesidades, su preferencias, su forma de ver la vida un método se ajusta más que otro a lo que realmente necesita.

    No creo necesario que nadie tenga que justificarse por usar el colecho, o querer que su hijo duerma solo. Aunque está claro que es instintivo para los niños querer dormir justo a sus padres, no me parece una razón suficiente para tener que decidirme por esa alternativa para mis hijas. También hay otras conductas instintivas que intentamos controlar nosotros y enseñarle a controlar a nuestros hijos como es la agresividad y no porque sea un instinto vamos a dejar que pegue a otros niños.

    Y es que el hombre ante todo es un ser social y aprendemos a adaptarnos a las circunstancias y sobre todo a vivir en sociedad. Por ello intentamos controlar ciertos instintos dependiendo de las circunstancias, no puedo dar un garrotazo a mi vecino aunque haga algo que me moleste, o tener una relación sexual en medio de un restaurante porque me apetece. Y los niños aprenden estas normas sociales y a ir adaptándose a las circunstancias.

    Las razones de peso para elegir una forma de dormir u otra deben ser elecciones personales basadas en nuestras circunstancias y las de nuestros hijos. En mi caso he utilizado varios métodos distintos según mis propias necesidades y las de mis niñas. Cuando las niñas están malas, o tienen pesadillas, …a menudo practico el colecho ya que considero que para ellas es una necesidad. Pero de forma habitual prefiero que duerman solas, por lo que ,por ejemplo, cuando la pequeña después de haber estado un tiempo largo enferma se acostumbró a dormir conmigo utilicé el alejamiento progresivo. Me quedaba con ella hasta que se dormía pero poco a poco iba alargando mi distancia con ella, hasta que salí de la habitación. En seguida se acostumbró y no fue nada traumático, consiguiendo un poco de tiempo para mi misma y que mi hija no dependiera tanto de mi presencia para dormir.

    En fin que ahí va otra alternativa y experiencia diferente.

  12. Daniela dice:

    Hola Aitor,

    Totalmente de acuerdo contigo. Es un comportamiento ancestral que posiblemente ya no sea necesario, pero que no es dañino, no pasa nada por "consentirles" en esto. Mis tres hijos han dormido conmigo, algunos más tiempo, otros menos. La nena tiene 4 y todavía hay noches que lo necesita. Solución? Compramos una cama más grande. 😉 Crea dependencia e inseguridad? Al revés, tienen mucha confianza en si mismos y son muy independientes y autónomos. Es curioso como algunas cosas tenemos miedo que los bebés nunca dejarán atrás si no se las quitamos rápido, rápido, y otras no dudamos que aprenderán y crecerán. Es cuestión de escuchar a tu hijo, y darle lo que necesita, en alimento, ropa, cobijo, educación y cariño. Y cada uno es un mundo, pero todos crecen.

  13. Zilendo dice:

    Buen artículo.

    Creo que ayudar a los hijos a enfrentarse a sus medios es esencial en su desarrollo.

    Gracias.

    Saludos.

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