Desmontando el meme “la escuela mata la creatividad”

Desde niño pintaba como Rafael, pero me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño” – Pablo Picasso

Cubismo salvajeHace tiempo que comentaba esto en Twitter:

Es algo que más o menos todo el mundo repite y que hizo famoso el Sir inglés Robinson en una infame charla en TED.

Lo primero que cabría preguntarnos es qué es la creatividad. Al margen de lo que nos dice la DRAE, es bueno saber qué es lo que entendemos por creatividad el común de los mortales. En general, asociamos el ser creativo a ser original. A tener ideas innovadoras. Pero la creatividad también es la capacidad de crear cosas sin más. Como es natural, cuando asociamos creatividad a originalidad, es fácil pensar que el súmun de la creatividad es la originalidad infantil. Los niños nos sorprenden día tras día, con ocurrencias sobre historias, usos diversos de objetos, o pinturas de lo más diverso. Cuando nos explican lo que ellos interpretan con ellas, todavía nos asombramos más. Pero según la creencia popular, van a la escuela, y se corrompen. La escuela les hace perder esa creatividad.

Nada más lejos de la realidad.

Que un niño diga que un tenedor es un rastrillo del parque, o que un zapato es un teléfono, no es creativo. En el fondo está buscando asociaciones en su cerebro con cosas que conoce, pero también está buscando que les digamos lo que son realmente esas cosas. Ser creativo no es tener un montón de ideas absurdas. Ser creativo es tener ideas con algún sentido. Dicen que decía Einstein que el secreto de la originalidad consiste en saber ocultar tus fuentes. En realidad, la mayoría de los inventos no son totalmente originales, siempre nos inspiramos en otros. En la naturaleza, en otras personas, en el universo…

Pablo Picasso es tomado como un gran ejemplo de creatividad y originalidad. Su arte cubista marcó tendencia, pero si revisamos su obra no fue una ocurrencia de un día. Fue, como en muchos otros pintores, un proceso evolutivo. Picasso descompuso las formas mirándorlas desde distintos prismas, como si fuese un cubo, pero para llegar hasta ahí, pasó por fases y muchas pruebas. Posiblemente si Picasso lo primero que hubiera dibujado hubiera sido un cuadro cubista, nunca hubiera llegado a ser quien fue. Fue el proceso creativo el que hizo que su forma de interprestar la realidad fuera original.

Los niños llegan al cole con un montón de ideas absurdas. Realmente no es que el colegio se las quite de la cabeza. Si no fuera el colegio, serían los propios padres o el entorno, y su propia maduración mental, las que harían que fueran desapareciendo y tomando forma y sentido. No hubiéramos sobrevivido en la naturaleza si pensáramos que un palo era algo para sacarse los mocos, y no algo para poder cazar o hacer una caña.

El colegio, por tanto, lo que hace es canalizar esa nube de ideas absurdas. Además, proporciona las técnicas para que esas ideas puedan prosperar. Que un niño se salga de los límites de un dibujo no es original. Es un error. Las cosas y las formas tienen límites y colores, y eso es básico para poder desarrollarse como persona. Cuando les decimos que no se salgan del dibujo y que el sol es amarillo y el cielo azul, no estamos cometiendo ningún error. Es el niño el que tiene que aprender con nuestra ayuda. Otra cosa, es que cuando sea adulto, cree un cuadro con cielos de colores diversos, y formas raras. No tiene nada que ver.

La creatividad no consiste en decir un montón de cosas absurdas. Los colegios, o el sistema educativo ponen todos los mimbres necesarios para que ese torrente de creatividad que todos tenemos, se exprese bien.

Si el sistema educativo coartara la creatividad, no estaríamos en la época de la humanidad donde más creación cultural, científica y técnica hay. No hay más que darse una vuelta por las decenas de páginas web de crowdfunding para proyectos innovadores. Hay creatividad a raudales, y la educación y el colegio no la coartan. A la larga, la potencian. Enseñar a pintar bien, a sumar, a escribir bien, hace que todas esas ideas artísticas, literarias, científicas fructiquen y sean realmente orignales y atractivas.

Creo que hay un elogio excesivo de las capacidades del niño, y una crítica excesiva e injustificada a cientos de años evolución del sistema educativo. Creo que, por desgracia, esta crítica es constante y siempre será así, porque educar no es fácil. Y no lo es ni ha sido nunca, porque las sociedades son cambiantes y el sistema educativo, sus técnicas y métodos son siempre una diana cambiante. Nunca podremos tener el sistema educativo perfecto, porque tampoco tenemos la sociedad perfecta. Lo que sí se puede afirmar es que los resultados son evidentes. La creatividad de la humanidad está en su punto más alto. Y la escuela también tiene mucha culpa de ello.

5 comentarios para “Desmontando el meme “la escuela mata la creatividad””

  1. Anca Balaj dice:

    En primer lugar, gracias por avisar de este artículo, realmente me interesaba el punto de vista contrario. Entiendo que no te molestará que discrepe y te lleve la contraria en tu propio blog.

    En primer lugar creo que la escuela mata la creatividad porque esos márgenes de los que uno no puede salir son excesivos y absurdos. No se trata ya de no salir fuera de la linea al colorear (este ejercicio persigue desarrollar la habilidad manual) sino que hay márgenes muy precisos para casi todo. Ya no se trabaja nunca desde el papel en blanco, hay fichas para cada cuestión y esas fichas hasta te delimitan la longitud de la respuesta que hay que dar. Está bien encauzar la fuerza creativa, de hecho es necesario, de lo contrario jamás pasaría de la fase de idea abstracta a creación concreta, pero no es eso lo que se hace en la escuela, sino que se moldea según un patrón único. Por no respetarse, ni siquiera se respetan los estilos de aprendizaje que varían de un individuo a otro: o te va aprender mediante texto, o fracasas y te buscas la vida.
    El sistema educativo no está evolucionado, está obsoleto. La mayor oarte de la comunidad educativa está de acuerdo con esto. Profesores que aman su trabajo se enfrentan cada día a un modo de educar que saben ineficiente (a mí me parece incluso inhumano). La única discusión en este sentido es de qué manera habría que cambiar este sitema, pero sin duda hay que cambiarlo.

    El error, en el proceso creativo, no existe como tal. Es solo un sistema por el que se descartan ideas inviables. Las ideas absurdas no son gratuitas: para encontrar una idea buena, tendrás que generar al menos 10 ideas absurdas. Y en esa fase del proceso creativo lo mejor que puedes hacer es no juzgar lo que es absurdo y lo que no, porque habrá un matiz de una de esas ideas absurdas que se podrá incorporar a la idea buena (o viable), marcando una enorme diferencia. Este fenómeno se produce por las asociaciones constantes que realiza nuestro subcosciente. Cuantas más ideas, por absurdas que sean, más material tienes para combinar, más ingredientes para construir una idea buena.

    Por último, estamos en la época con mayor creatividad e innovación por una simple razón: las ideas crecen de forma exponencial. Si cada nueva innovación da lugar a dos inventos nuevos (suele ser más, pero pongamos solo dos), en muy poco tiempo habrá muchísimos inventos nuevos que se seguirán duplicando. Como dices en el artículo, crear es combinar elementos ya existentes, de manera novedosa. Si cada vez hay más elementos a combinar, más posibilidades creativas se dan. Pero esto no se lo podemos agradecer a la escuela, sino que digamos que está sucediendo a pesar de la escuela.

    Puedes medir otro factor para comprobar estos datos: ¿cuántos grandes innovadores fracasaron en la escuela? ¿Qué opinas del mismísimo Einstein en este sentido?

    Habrás notado que no me has convencido, no me has desmontado la idea. No es un mito ni un meme, es una realidad, una dolorosa realidad, que la escuela mata la creatividad.

    Saludos.

    • AitorCalero dice:

      Gracias por el comentario Anca. Aunque sé que no nos pondremos de acuerdo, déjame que responda a algunas cosas. Empezando por abajo y ya que mencionas a Einstein, me das justo el ejemplo contrario. Einstein fue siempre un gran estudiantes, y la mejor prueba de que ir a la escuela no mató su creatividad, es todo su innovador trabajo posterior. Donde Einstein tuvo algún problema fue ya en la universidad. Te recomiendo la excelente biografía de Walter Isaacson.

      Que digas que, a pesar de la escuela hay innovación es tremendo. Sin los conocimientos básicos que proporciona hoy en día la escuela, la innovación sería imposible. Por mucho que Larry Page, y Sergei Bin, hubieran querido innovar con el buscador de Google, eso solo fue posible porque fueron a una escuela que les enseñó, los principios básicos de las matemáticas. Para innovar a ese nivel hay que dar unos pasos previos, que solo una escuela, con metodología, puede proporcionar.

      Dices que el sistema educativo es obsoleto, y que todos están de acuerdo. No lo creo. Es una diana en completo movimiento, pero con unas bases metodológicas bastante consistentes para proporciar a millones de seres humanos, una conocimiento básico. Nunca en la historia de la humanidad habíamos sido más cultos y formados que ahora. Las cifras cantan, y algún mérito tendrá el sistema educativo.

      “o te va aprender mediante texto, o fracasas y te buscas la vida” Aquí no puedo estar más en desacuerdo. Te tiene que ir aprender con texto, sí o si. Lo siento, vivimos en una sociedad de la infomración, y de no hacerlo sí que fracasarás. Puede ser muy creativo estudiar haciendo formas de barro (no es excluyente), pero no tengo tan claro que haya sistemas personales de aprendizaje. Sí que creo más en que hay muchas técnicas, y en explorarlas todas.

  2. xvideos dice:

    muchas gracias por este artículo.

  3. Javier dice:

    Buenas, Aitor!
    La creatividad es un concepto tan discutido que es difícil encasillar sus raíces, ¡incluso sus resultados!
    A veces, uno no sabe qué es creativo hasta que surge la novedad. Steve Jobs dio el salto intuitivo y se adelantó al público: los productos de Apple iniciaron una época totalmente refrescante en la tecnología.

    Para mí es una pequeña trampa ideológica caer en los caminos que deberíamos tomar para llegar a un fin, en este caso, la creatividad. Puedes ir a ver una película taquillera de superhéroes y salir pensando que es un bodrio de efectos especiales, pero por otra parte ha habido psicólogos y filósofos que llegan a comparar las lecciones morales de los protagonistas con el contexto sociológico y la ética general. En el caso más extremo, han servido de inspiración para crear historias o métodos de terapia.

    Sir Ken Robinson salió con una afirmación que de alguna manera tuvo éxito y buena acogida entre los oyentes. En su obra ‘El Elemento’, ilustra el caso de éxito latente tras fracaso escolar con ejemplos como Matt Groening, el creador de los Simpson, sin embargo, también deja claro que hay gente con éxito pasando por el sistema educativo y destacando, como Paul Samuelson, Premio Nobel de Economía estadounidense.
    En nuestro paso por la escuela debemos desarrollar competencias para no estancarnos en el mundo laboral y en la sociedad. La diferencia entre poner un acento o no y un espacio de margen en un CV podría significar la línea entre fracaso o éxito. ¿Qué ocurre entonces? ¿Por qué a pesar de la obviedad de que la educación es necesaria no todos están satisfechos en la escuela? La estadística empieza a señalar cómo un enorme porcentaje de los egresados universitarios no encuentra trabajo, ¿habrán ignorado las instrucciones académicas en plenitud? Puede ser, pero implican una mayoría por encima de los que sí encuentran un puesto. ¿Es motivo de la economía, estancada, que no permite tantas contrataciones? Puede ser, pero no podemos confirmarlo con total certeza.
    Entre las decepciones, encuentras individuos que:
    ?No consiguen conectar con la cultura escolar por la educación que llevan desde casa.
    ?Individuos que no aguantan la competencia y la presión. Hasta cuando no hay competencia y presión como tal, hay personas con una sensibilidad mayor, con complejos desarrollados y mayor número de inseguridades.
    ?Aquellos que no han asimilado las instrucciones, que han estudiado bajo una base de baches.
    ?Desmotivados.
    ?Etc.
    Si empezara a evaluar cada caso de fracaso escolar, por cada ser humano en el planeta Tierra, habrá un incontable número de causas.

    Imagina que estuvieses en una situación de pobreza, y no has elegido tu vida presente en ningún momento. Has nacido con esta condición. Un día te paras en una panadería y te grita un cliente: ”Si eres pobre es porque no te has esforzado lo suficiente”. El ejemplo no completa ciertas matices como para ser debatido correctamente, pero ilustra el caso: un principio puede aumentar las posibilidades de que se dé un efecto (trabajar duro para evitar la pobreza), pero jamás es el mapa del camino lineal de un punto a otro (trabajar duro habiendo nacido pobre sin tener recursos básicos).

    La escuela, indudablemente, ofrece herramientas, pero aunque las ofrezca no todos las percibimos de misma forma.
    Tú puedes ver a Shakespeare leyendo Shakespeare, un literato puede ver un estilo clásico, y mi vecino puede aprender a desarrollar mejor sus aspectos cotidianos tras ‘Hamlet’.
    ¿Cómo debería ser la escuela? Es debatible, pero debería ser un ambiente en el que hay oportunidades para que cada uno entienda los conceptos, si hay un estándar.
    ¿Se aprende la mecánica de Newton? Todos los alumnos deberían llegar al final del curso desde su situación X a aprenderla. ¿Parece exclusivo, y puede que en algunos casos injusto por el trabajo que da cada alumno? Sí, pero hay competencias y se deben cumplir, ¿no crees?

    Un saludo.

  4. Yo tampoco creo que el sistema educativo esté mermando la creatividad. Si comparamos los colegios de ahora a lo que se hacía hace 50 años, se ha dado un gran avance en que los niños desarrollen nuevas ideas.

    Además la creatividad no solo se debe crear en el colegio, sino que el entorno familiar también influye mucho en eso.

    Saludos

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