Cómo salir del trabajo a la misma hora todos los días

¿Por qué nunca hay padres (o casi) en los parques por las tardes? Me refiero, claro está, al sexo masculino, aunque el fenómeno poco a poco también va afectando a las madres, y cada vez más se ven a los niños con cuidadoras o con los abuelos y abuelas. La respuesta, salvo excepciones siempre suele ser la misma. Están trabajando. Sin embargo, esta respuesta esconde una simplificación demasiado peligrosa en mi opinión. La pregunta debería ser, ¿qué tarea del trabajo están haciendo los padres (y algunas madres), como para que no estén haciendo lo realmente más importante, que es estar con sus hijos? Aunque no seas padre o madre, la pregunta también es aplicable a ti, ¿qué estás haciendo en el trabajo como para que sea más importante que tu tiempo libre?

Ahora la cuestión cambia. Si te preguntan, ¿por qué has venido tan tarde?, la repuesta típica es “buff, es que, a última hora, me han pedido tal, o “tenía que acabar una cosa” o “una reunión”. Bobadas. La verdad es que o bien, no has tenido valor para decir que no, o has pospuesto esa tarea para última hora, o bien que símplemente estabas haciendo algo que querías hacer. Yo, aunque intento evitarlo cada vez más, he caído muchas veces en cualquiere de las tres situaciones. Sin embargo, no han sido factores externos, sino yo mismo, el que haya hecho que no haya salido a mi hora de trabajar.

Hacer más horas de jornada laboral es un cáncer que hay que extirpar de la sociedad y costumbres asumidas de la cultura del trabajo en España. Está demostrado, que cualquier tarea tiende a hacerse más compleja (crece sola) cuanto más tiempo tenemos (o nos dan) para hacerla. Si tenemos que hacer un informe y nos dan una hora, solo incluiremos lo esencial en el mismo. Si nos dan un día, tendremos una tendencia a complicarlo de forma artificial, añadiendo paja, y además es bastante probable que “como tenemos tiempo suficiente” no lo acabamos en un día o dejemos lo importante para el final. Solo por este motivo, la jornada laboral debería ser ESTRICTA al estilo de algunas compañias de aquí, y de la mayoría de los países de nuestro entorno. Hace tiempo que las horas extras se dejaron de pagar, y me parece bien, siempre que no se trabaje gratis. Es más, cada hora que se regala es un lastre para la creación de empleo.

Toda esto nos suena muy bien a todos, pero ¿cómo llevarlo a la práctica? Ahí es dónde surgen los problemas y dónde tienes que pasar a la acción. Tienes que ser tu el que fije los límites y lo más importante esos límites los tienen que conocer todo el mundo. Y esto incluye a tu jefe, a tus compañeros, y sobre todo a tu familia. Han de saber que, salvo catástrofe, siempre llegarás a casa a la misma hora. Seguro que tienes compañeras de trabajo con reducción de jornada que siempre salen a la misma hora, ¿a que no les pasa nada?

Aquí van algunas ideas para que se pueda llevar esto a la práctica:
  1. Llega lo más temprano posible a la oficina. Si quieres salir antes no queda más remedio, o haces menos horas o llegas antes. La primera opción puede no ser viable, aunque posible. La segunda es más factible. La ventaja de llegar pronto, es que durante las primeras horas de 8 a 10, es muy poco probable que te interrumpan. Dedica esas dos horas a trabajar.
  2. No leas tu correo (personal o laboral) a primera hora de la mañana. Esta simple acción puede cambiar radicalmente la forma en que trabajas. Si lees el correo nada más empezar la mañana, será casi inevitable que pases a hacer alguna de las cosas que lleguen por correo, aunque eso no sea lo más importante del día. “Si, pero recibo muchos correos y necesito leerlos”. Más a mi favor, si recibes muchos correos es mucho más efectivo leerlos todos juntos a una hora determinada, para ver cuales de ellos son más importantes. Luego apaga el correo y no lo vuelvas a leer hasta por la tarde. Con dos veces al día es más que suficiente. Puedes hacer una a las 10 y otra por la tarde. Una pregunta, ¿leéis el correo a cualquier hora? Aquí tienes unas ideas para gestionar el mail con eficacia.
  3. Empieza siempre el día haciendo lo que menos te apetezca. En general siempre hay algo en nuestras tareas que no queremos hacer. Pues bien, identificalo y dedica las dos primeras horas a hacer justo eso. Si lo vas dejando para el final, es muy probable que acabe el final del día, y tengas que hacerlo justo cuando no tienes ganas. ¿Sabes ya lo que menos te apetece hacer hoy?
  4. Limita mucho las distracciones relacionadas con internet. Evita tener el correo electrónico, el navegador de internet, el messenger o similares abiertos. De hecho, si haz que no arranque de forma automática con el equipo. Hazlo cuando realmente los necesites. Es duro admitirlo, pero es así. Se pierde mucho tiempo en internet. Úsalo con cabeza, y disfruta de la vida a partir de las 5 o 6 de la tarde. ¿En qué perdéis más tiempo por internet? 1C11 no cuenta, es una inversión 😀
  5. Emplea solo el tiempo necesario para comer. Trata de comer de forma tranquila, pero evita las sobremesas. En una cultura como la nuestra es muy complicado hacer esto, pero no es imposible. Con media hora para comer es más que suficiente.
  6. Evita las reuniones innecesarias. Si tienes capacidad de evitar una reunión hazlo, si no, haz todo lo posible para que la reunión no se alargue innecesariamente. Cuando veas que la cosa se va de madre, símplemente di que estabas haciendo algo muy importante y que necesitas acabarlo cuanto antes. Si te piden explicaciones de porqué no vas a reuniones diles que cuestan mucho dinero a la empresa. Si quieres saber más sobre cómo tener reuniones productivas
  7. Di no, a las urgencias de última hora. Hay un libro por ahí para niños que enseña las bonanzas de decir no a los hijos. Quien se lo debería leer primero son los adultos y aplicarlo. Di no. Y hazlo a todo el mundo, a tus compañeros, a tus jefes, a quien sea. Si crees que lo que estás haciendo es lo más importante, hazlo saber. Se valiente.
  8. Evita las interrupciones. Si eres capaz de cumplir con el punto anterior limitarás mucho las interrupciones. Aún así, es muy probable que te interrumpan. Hay estudios que parecen demostrar que un 25% del tiempo en la oficina se pierde por las interrupciones. Por supuesto, tampoco las provoques, antes de preguntar nada a tus compañero o jefes trata de resolverlo por tí mismo. Si no puedes hacerlo, envia un correo y sigue con otra cosa.
  9. No empieces nada a menos de una hora de tu hora de salida. Aunque sea algo que te apetece hacer, o algo que crees que serán 10 min. No lo hagas, déjalo para la siguiente jornada. Emplea ese tiempo en otras tareas como ordenar tu sitio de trabajo, tirar papeles, planificar la siguiente jornada, etc… Y por supuesto. ¡No leas el correo electrónico! ¿cuantas veces os ha surgido una tarea de última hora por leer el correo antes de ir a casa?
  10. Lleva un control del tiempo que llevas trabajando. Para hacer esto de forma efectiva solo hay una forma que es cronometrándolo. Si tienes reloj de fichar puedes hacerlo ahí, pero yo prefiero hacerlo de forma automatizada. Hay muchos programas en internet para hacer esto, yo ahora estoy usando ManicTime. Eso sí, vete preparando para que te saque los colores y para que veas en qué se va el tiempo.
  11. Date pequeñas recompensas. Es imposible trabajar 8 horas seguidas de forma efectiva y estando concentrado. Cuando acabes con esa tarea rollo que no querías hacer date una recompensa, navega por internet, lee el correo personal, pregunta a un compero si se quere tomar un cafelito. Eso sí, limita el tiempo de antemano. Voy a parar X min, y luego haré esto otro.
  12. Haz que todo el mundo conozca tu horario laboral. La última y puede que la más importante. Es importante que se sepa a qué horas trabajas y a qué horas no. Sobre todo, coméntaselo a tu famila, “me he propuesto llegar todos los días a casa a las X de la tarde” y lo que es más importante. Cúmplelo.

He tenido compañeros y muchas más compañeras que cumplían estrictamente con su jornada laboral. Sin embargo, en nuestra cultura de trabajo esto está mal visto. Hace poco me comentaron lo siguiente “te acuerdas de fulanito. El tío se iba siempre a las 5 y media. Eso solo tiene una explicacion, que a partir de las 5 o antes ya se estaba tocando los huevos”. No tuve la frescura para replicarle, pero ese comentario fue la semilla de este artículo. ·Ese tío, como muchos otros, puede que se tocara los huevos o no, lo que es seguro es que se planificaba la vida mucho mejor que tú”, tenía que haber respondido.

Yo estoy aún en proceso de aprendizaje y sé que cuesta llevar todo esto a la práctica. De la lista de arriba, ni mucho menos cumplo con todas, pero creo que es bueno tenerla como referencia, y sobre todo pensar que el tiempo nos pertenece, es lo que realmente nos hace libres. Por eso, cada vez más, creo que es fundamental que se cumpla con la jornada laboral, así que os agradezco cualquier sugerencia o comentario sobre cómo cumplir con nuestro horario laboral. Por cierto, he incluido una pequeña encuesta sobre este tema, ¡participa!

13 comentarios para “Cómo salir del trabajo a la misma hora todos los días”

  1. “sólo un 18% no alarga nunca su horario” Impresionante. De hecho uno de los comentarios que se oyen hoy más a menudo en la oficina es “¿cómo estás de trabajo?” “hasta arriba” “Bueno, pues mejor ¿no?” Pues no, mejor no, peor!

  2. "sólo un 18% no alarga nunca su horario" Impresionante. De hecho uno de los comentarios que se oyen hoy más a menudo en la oficina es "¿cómo estás de trabajo?" "hasta arriba" "Bueno, pues mejor ¿no?" Pues no, mejor no, peor!

  3. Dav5d dice:

    Hola Aitor

    muy buen post.

    … Y dispuesto a que se me suban los colores en mi camino a conseguir una jornada de trabajo más racional… ¿conoces algún programa de control de tiempo de trabajo de esos que funcione en Linux?

    Gracias

  4. Dav5d dice:

    Hola Aitor
    muy buen post.
    … Y dispuesto a que se me suban los colores en mi camino a conseguir una jornada de trabajo más racional… ¿conoces algún programa de control de tiempo de trabajo de esos que funcione en Linux?
    Gracias

  5. […] reuniones. En este otro artículo ya hablé un poco sobre cómo evitar las reuniones para salir antes de trabajar. Nos gusta juntarnos para charlar. Es algo muy humano supongo. Aprovechamos la más mínima […]

  6. […] día. Por supuesto, hay que cumplir con los horarios laborales de una forma mucho más estricta, saliendo del trabajo todos los días a la misma hora. Esto permitiría más tiempo para otras actividades. En Holanda, por ejemplo, nada más acabar la […]

  7. irreal dice:

    No estoy de acuerdo con algunos puntos, puede que en algunos trabajos pueda llevarse a cabo y me parece estupendo, pero no en todos es posible.

    1. Llega lo más temprano posible a la oficina, da igual lo temprano que llegue no puedo salir antes, así que estoy trabajando más para nada.

    2. No leas tu correo (personal o laboral) a primera hora de la mañana, si no leo mi correo laboral a primera hora entonces no trabajo pues todas las peticiones me las hacen a traves del correo y tengo que estar continuamente consultandolo.

    6. Evita las reuniones innecesarias, no puedo las reuniones son obligatorias, y si le digo al jefe que tengo algo más importante que hacer que su reunión ya te imaginas lo que me contestará.

    7. Di no, a las urgencias de última hora, no puedo decir no a las urgencias porque son eso, urgencias.

  8. Anónimo dice:

    […] este otro artículo ya hablé un poco sobre cómo evitar las reuniones para salir antes de trabajar. Nos gusta juntarnos para charlar. Es algo muy humano supongo. Aprovechamos la más […]

  9. […] este otro artículo ya hablé un poco sobre cómo evitar las reuniones para salir antes de trabajar. Nos gusta juntarnos para charlar. Es algo muy humano supongo. Aprovechamos la más […]

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