Como ayudar a una persona en paro

No es una mala política económica aumentar temporal y artificialmente la demanda de mano de obra durante un período de contracción temporal y artificial – Winston Churchill

Un cop de mà

Todos podemos ayudar a una persona en paro

No podría empezar este post sin señalar lo más obvio. Tengo mis motivos. La mejor forma de ayudar a una persona en paro es darle un empleo. Esto, que parece una perogrullada es algo que ningún político del mundo occidental parece comprender. A una persona que se queda sin empleo, no solo hay que darle un subsidio de desempleo, hay que darle automáticamente la posibilidad de que se ponga a trabajar. Ya sea en el sector privado, si la economía va bien y hay demanda (lo ideal) como en el sector público, si la economía va mal y no hay demanda suficiente como para que el sector privado cree empleo.

No es objeto de este post, que va más por el lado individual o familiar, pero si eres nuevo en 1C11 te estarás preguntado o pensando “Jajajaja, jajota, ¡qué listo el tipo este! ¿Dar empleo público a todo el mundo? ¿Con qué lo pagas? Si no hay dinero, no hay crédito” Te diré que estas cuestiones ya ha sido contestadas en toda la serie de post sobre Teoría Monetaria Moderna, que tengo en el blog y que te invito a que visites. Sí, es posible crear empleo público. Se puede financiar incluso estando en el Euro. No, no es una economía dirigida.

El drama del paro

En cada situación particular, quedarse en el paro se vive de una forma muy distinta. Hace unos años, hasta podía venir bien, según el caso, para enfocar nuevos horizontes o aprovechar para formarse. Ahora mismo, en España, es una situación de riesgo de exclusión grave, y eso lo saben todas las personas que han sido despedidas últimamente. La principal angustia es que no saben cuándo “volveremos a crecer” o “cuándo se acabará la crisis” o “cuándo saldremos de esta”. No hay un horizonte temporal claro, y esa es la primera fuente de ansiedad. Por desgracia, los que no estamos en el paro, poco podemos hacer por aliviar esta angustia, ya que ni siquiera los organismos internacionales se ponen de acuerdo. El paro solo terminará cuando esté en el poder un gobierno que conozca los recursos que un gobierno dueño de su propia moneda tiene a sus disposición para crear empleo. Es decir, en el actual contexto europeo nunca.

Trabajar la Autoestima

Una persona que acaba en el paro, lo primero que se pregunta es ¿por qué a mi? Muchos argumentarán que porque era prescindible o no tenía las capacidades necesarias. Puede que hace un tiempo eso fuera así. Hoy hay miles de personas, muy capacitadas para ser productivas que no encuentran empleo porque no hay demanda. Así de simple. De existir esa demanda, con las mismas capacidades que fueron despedidas, serían otra vez contratadas.

¿Cómo trabajar la autoestima? Poniendo en contexto la situación global, y haciéndolas ver que muy probablemente, ellas no hayan hecho nada mal o nada malo. Regalar piropos a tu pareja, reconocer todo el trabajo que haga, recordar buenos trabajos o proyectos que hizo en el pasado. Cualquier cosa que consideres que a ti te gustaría oír sobre ti mismo.

Aliviar el peso de la vuelta al hogar

Creo que uno de los trances más duros es enfrentarte a la vuelta al hogar. Dejar de vivir tu rutina de trabajar, para enfrentarte a limpiar la casa, hacer los baños, planchar, etc… es muy duro. No puedes dejar de pensar lo que estabas haciendo en ese momento cuando estabas trabajando. Estabas en una reunión, en una conferencia, o tomando un cafelito después de una mañana llena de papeleo. Un parado en casa echa de menos trabajar como ninguna otra persona.

Y luego está la soledad del hogar. Sí, a veces la soledad está bien, pero no cuando te la impone la situación, cuando no tienes elección.

¿Qué podemos hacer para evitar el peso de la vuelta al hogar? Promover que el parado no se centre en la casa. Ayudar en todo lo posible con las tareas domésticas. Evitar a toda costa que la casa se caiga encima del parado. Sacarle de casa, quedar a comer un día con el como si fuera una comida de trabajo, desayunar juntos, y por qué no, pedir que nos ayude, si se puede, en algunos asuntos de nuestro propio trabajo o proyectos.

No agobiar al inicio

Creo que un error que todos podemos cometer y cometemos es agobiar al parado para que se ponga YA a buscar empleo. No me malinterpretéis, tiene que hacerlo y cuanto antes, pero ¿acaso creéis que el/ella no lo sabe ya? Insistiendo con frases vacías como “tienes que hacer esto o lo otro o mirar aquí o subir tu CV ahí” son consejos de poco o nulo valor y que ya todos nos sabemos. Los primeros días, es muy probable que el parado esté con estado de “shock” y que le preocupe más arreglar los papeles del paro o finiquito o acto de conciliación. Es mucho más productivo para todos, que dejemos un tiempo de duelo, de aceptación de la situación, y que nosotros, sin comentar nada, vayamos diseñando una estrategia efectiva que podamos proponerle para cuando esté preparado para empezar la búsqueda de empleo.

Por ejemplo, empezar a moverle contactos, mejorar su CV 2.0, filtrar posibles empresas que podrían contratarle, etc… Los consejos están bien si el que los recibe ve pasos claros de acción, de otra forma son inútiles y puede que hasta nos hagan enfadar.

Apoyar la búsqueda de empleo

Por supuesto, si en algo puedes ayudar es en la búsqueda de empleo. Cambiar la política económica de un país está lejos de nuestro alcance, pero no el buscar oportunidades de empleo. Es muy posible que tu puedas detectar mejor que nadie las posibles carencias que tiene la persona en paro, para que pueda aprovechar mejor las oportunidades que se presentan. Si no sabe idiomas, puedes animarle a que use Duolingo contigo, o que aprenda técnicas de SEO viendo vídeos de Sorprendida, o cómo manejar WordPress.

Pero con diferencia, lo mejor que puedes hacer es hablar con la persona en paro y ver qué habilidades o proyectos podrían ser de su interés o en los que podría aportar algo único. Todos tenemos una serie de cualidades ocultas, que para nosotros nos parecen normales, pero que a ojos de los demás son importantes. Son estas cualidades, o lo que es mejor, la combinación de varias de ellas, las que pueden ser más interesantes, y en eso, alguien desde fuera puede dar una mejor visión.

Es muy posible que si lees el cafelito, puedas encontrar consejos de aplicación directa para LinkedIn que mejore contactos con el networking de Keith Ferrazzi, o que se ponga las pilas con las redes sociales. De ahí se pueden extraer ideas que puedes trasladar a cualquier persona en paro.

Encontrar trabajo hoy en día es una tarea muy complicada. Podemos hacer todas estas cosas y aun así, no lograrlo, pero no nos podemos quejarnos sin pasar a la acción. Hay muchas cosas que están en nuestras manos que pueden marcar la diferencia y precisamente los que todavía tenemos empleo, podemos ver las cosas con otra perspectiva y ayudar mucho a una persona en paro.

¿Qué otras cosas se os ocurren que pueden ser de ayuda?

4 comentarios para “Como ayudar a una persona en paro”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: No es una mala política económica aumentar temporal y artificialmente la demanda de mano de obra durante un período de contracción temporal y artificial – Winston Churchill Todos podemos ayudar a una persona en paro No ……

  2. Anónimo dice:

    Excelente!!

  3. Haizea dice:

    Solo te diré una cosa: Si la gente leyera este post de vez en cuando el mundo iría muchísimo mejor.

    Es una entrada estupenda, de verdad. Enhorabuena.

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