Nunca he sido un mago de las finanzas. Me interesa la economía pero desde la barrera. La macroeconomía, las grades cifras, la inflación, el paro, el IPC. Sin embargo, he sido (y de momento soy) un pésimo administrador de mis propias finanzas personales. No porque sea un manirroto, sino porque en general no sé dónde va mi dinero. Varias veces he tratado de anotar todos mis gastos, he usado desde el Microsoft Money hasta diversas aplicaciones web tipo Mint (¿conocéis algo parecido en español?). Siempre me he cansado. No soy capaz de anotar y registrar todo lo que hago. Creo que es algo en lo que falla la mayoría de nosotros. Simplemente es muy difícil y tenemos cosas más importantes (aparentemente) por las que ocuparnos. Además, a nadie nos gusta que nos saquen los colores con los gastos.
Siempre hay que tratar de ver las situaciones de la forma en la que lo vería el otro. Pensarlas desde su punto de vista, ¿en qué nos ayuda esto?. Nos aleja de posiciones dogmáticas. Hay quien cree que son necesarios principios 100% inamovibles, pero es bueno preguntarse y redefinir estos principios si hace falta, en función de la experiencia propia y de cómo otros lo perciben.
Salvo casos muy contados, el ser humano tiene una tendencia natural a la diversidad, al conocimiento, a no centrarse en una sola cosa. Si no, nuestra sociedad sería muy similar a la de los insectos coloniales. Pero no es así. Si algo premió la evolución en nosotros fue precisamente, nuestra inquietud por investigar y conocer, no por ser perfectos en una sola cosa. La cuestión es que ahora parece que es necesario ser especialista en algo para poder progresar o ganarte la vida. Aparentemente, ser un experto (curiosa la etimología de esta palabra) es lo que nos abrirá más y mejoras puertas. ¿Es así?
Las innovaciones que un modelo más abierto de TV ofrece son imaginables. Por ejemplo, es muy común que se vea un partido por la TV, pero que la retransmisión se quiera escuchar en una emisora de radio. Aunque hoy ya hay programas que hacen posible la sincronización. Un modelo de TV/Radio abierto, podían permitir que se crearan portales que se permitieran elegir un evento concreto, y a quién queremos que nos lo ofrezca. No es nada nuevo, es lo hacen ya miles de telespectadores y radioyentes, cuando bajan el volúmen del televisor y ponen la radio.
Aprovechar el potencial de las redes sociales profesionales, nos puede abrir las puertas a posibles ofertas de empleo. No solo eso, puede ayudarnos en momentos puntuales a dar un giro a nuestra carrera profesional o a relanzarla. Son tiempos difíciles para el empleo, pero nunca antes se había tenido la oportunidad de contactar y compartir nuestras experiencias y habilidades con tantos otros. ¿A qué estás esperando?
Interview with Jimmy Moore, autor & editor of the Living La Vida Low-carb blog

