Hoy en día muchos de nosotros tenemos al menos un móvil y un ordenador, bien en el trabajo, en casa o en ambos sitios. Los que muchos de nosotros no hacemos aún, es conectar y usar el móvil desde el ordenador. Casi todos los móviles modernos vienen acompañados de un CD o DVD en el que se incluye de forma gratuita software para gestionar el teléfono móvil desde el PC. Esto permite realizar un montón de tareas desde el propio ordenador sin necesidad de tocar el móvil.
No compres ropa especial para correr. Al menos al principio. Comprar zapatillas, ropa, un mp3, no va a hacer que tengas ganas de correr. Hace tiempo, decidí que iba a ir a nadar a la piscina (creo que el próximo invierno lo intercalaré con correr). Me compré todo el equipo, gorro, gafas y bañandor turbo. De esto hacen tres años y la primera vez que estrené el equipo fue en un SPA hace poco.
Presta atención a los buenos conductores. Hace tiempo, cuando me subía al coche, solo me fijaba en lo mal que lo hacía este o aquel. Estaba constantemente buscando fallos en los demás conductores. “Mira este cómo va”, “menudo loco”, “si va 40, písale cojones”… Sin embargo, la realidad no es así. La mayoría, tu y yo y muchos otros como nosotros, conducimos bien. Y claro, también la cagamos alguna vez. Si te fijas en los buenos conductores un día cualquiera verás que son la inmensa mayoría. La gran mayoría señala, respetan los límites de velocidad, y las distancias. Pero tenemos tendencia a fijarnos en lo que llama la atención, en lo que se sale de la norma. Una minoría. Y esto nos produce cabreo y estrés. Evítalo.
Si no has sufrido ansiedad es muy difícil comprender por qué la persona que la sufre actua de esa manera. Busca información, e imagina cómo te sentirías, si todo lo que antes te producía ilusión o te gustaba, te es indiferente y además eres consciente de que esta indiferencia te hace sentir aún peor.

