5 Formas de Vivir más Despacio

Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad, que olvidamos lo único realmente importante: vivir Robert Louis Stevenson (1850-1894) Escritor británico.

Slow Down

Seguro que todos podemos hacer las cosas con más calma

El ritmo de nuestra vida diaria es demasiado rápido. Estamos constantemente con prisas. Los horarios del trabajo, el colegio de nuestros hijos, el gimnasio, nos imponen un ritmo que poco a poco nos va acumulando estrés. Sin embago, este estrés es completamente evitable porque depende de nosotros y solo tiene un secreto como dice la canción de Macaco: “Slow down“. Se puede (y se debe) vivir más despacio.

Una de las cosas que más llama la atención cuando vas a un pueblo, es cómo sus habitantes se lo toman todo con mucha más calma. Hace un tiempo eso me irritaba, “¡qué pachorras!”. Ahora soy consciente de que el problema no era que ellos fueran lentos, sino que yo iba demasiado rápido.

Hacer las cosas más despacio nos hace que vivamos mucho más en el presente. Cuando vas con prisas a hacer cualquier cosa, no puedes disfrutar de el momento. Estás pensando constantemente en lo que vas a hacer más adelante, y no en lo que estás haciendo en ese momento. Eso no es bueno, porque hace que la vida pase sobre nosotros sin disfrutarla realmente. Esta bien tener planes de futuro, pensar en qué vas a hacer. Sin embargo, hacerlo constantemente, pensar todo el rato cosas como, “luego tengo que hacer esto”, “tengo que ir a la compra”, “tengo que llegar a las 8”, “me quedan dos horas”, no hace más que obligarnos a vivir en el futuro, sin ser conscientes de qué estamos haciendo en cada momento. ¿Cuántas veces has comido y ni siquiera te acuerdas por la noche de qué has comido? Obviamente, no sólo has “engullido” la comida, sino que también has “engullido” el momento de la comida sin disfrutarlo en absoluto.

¿Qué se puede hacer para combatir este ritmo frenético actual y evitar el estrés? Aquí van unos consejos:
  1. Come despacio. Hazlo de forma deliberada. Disfruta de un buen desayuno sin prisas. Haz de la comida un momento tranquilo, no algo que tienes que cumplir por obligación. No se trata de tirarse dos horas comiendo, se puede hacer en media hora o menos. Se trata de hacerlo de forma pausada, disfrutando del momento, disfrutando de los alimentos. Además, comer despacio es una de las mejores formas de comer menos, ya que hará que nos saciemos antes y no comamos más de la cuenta. Un apunte, si por la noche puedes recordar qué es lo que has comido hoy, es que has comido bien y tranquilo. Por si te interesa, hay asociaciones que promueven una forma de comer más pausada.
  2. Conduce despacio. No se trata de ir a 50 por un sitio de 90. Eso es peligroso para tí y para los demás conductores. Se trata de ir a las velocidades que marca cada sitio. Se trata de conducir con previsión, sin brusquedades. Se trata de conducir con tranquilidad y anticipación, de esta forma podrás conducir sin estrés y ahorrar combustible. Se trata de no conducir de forma agresiva. Evitar acelerones bruscos para cambiar de carril, salir el primero en los semáforos, saltárselos en ambar. ¿Cuánto tiempo crees que se gana yendo más deprisa por ciudad? Te saltas un semáforo en ámbar, y te tienes que parar en el siguiente porque, al estar sincronizado, ya está en rojo. Piensa si merece la pena.
  3. Haz las tareas del hogar despacio. A nadie le gusta hacer las tareas diarias del hogar. Todos queremos quitarnos cuanto antes este engorro. “Limpio esto en un minuto y ya puedo hacer otra cosa”. El problema aquí, es que hacer cosas muy deprisa induce a error. Querer hacer todo en el menor tiempo posible, lo único que provoca son problemas. Es muy probable que rompas un vaso al fregar o que tires algo al quitar el polvo y eso lo único que hará es provocarte mas estrés. Si tienes fama de torpe, quizá es que estés haciendo las cosas demasiado deprisa.
  4. Habla despacio. No hace falta hablar deprisa para parecer que tienes labia, o que eres más inteligente. Más bien al contrario. Hablar despacio, hace que se piense mucho mejor lo que se dice y evita que puedas cometer errores o que digas cosas que no quieres. Piensa con calma qué quieres decir, busca la mejor forma de expresarlo, y dilo de una forma más tranquila. Esto es también aplicable cuando practicas otro idioma. Es preferible hablar despacio y pronunciando bien, que ser un torbellino y que nadie te entienda. Por último, hablar despacio hará que tus presentaciones o charlas sean mucho más eficaces.
  5. Camina despacio. Cuando vayas por la calle caminando, hazlo despacio. Un ejemplo claro es el metro. Todo el mundo vamos caminando rápido. Estamos deseando llegar al destino. Eso es normal, pero el problema es que este ritmo lo mantenemos a cualquier sitio que vamos y nos impide disfrutar del paseo. Ir más deprisa caminando ¿qué puede ahorrar en tiempo? 5 minutos en total. Lo único que conseguimos de ese modo es aumentar nuestro estrés. Sin embargo, ir deliberadamente más despacio, nos puede hacer disfrutar del momento, y hacer que nos fijemos en detalles, en los que nunca habíamos reparado.

Hacer las cosas más despacio, no es ser más “pachorras”, menos efectivo o menos productivo. Vivir más despacio hace que podamos vivir más en el presente. Disfrutando el momento y siendo conscientes de las cosas que hacemos. No dejes que la vida resbale por ti, aprovecha todos estos momentos porque también son parte de ella.

¿Qué otras cosas creéis que podemos hacer con más despacio o que hacemos demasiado deprisa? Deja tus opiniones en los comentarios.

9 comentarios para “5 Formas de Vivir más Despacio”

  1. Dato dice:

    Leyendo esta entrada me he dado cuenta de un posible sexto punto: leer los blogs más despacio.

    Cuando leo un libro, lo suelo hacer con calma, al ritmo que el libro requiere. Sin embargo, cuando lo que leo son artículos en internet, mi mente entra en modo “No llego a todo” y (como me ha pasado al leer esta entrada) intenta ir deprisa y aplicando skimming; y, es verdad, en cuanto he dejado de hacerlo en esta página, me he notado mucho más calmado.

    Otra cosa es, probablemente, que si una cosa no vale la pena leerla despacio, posiblemente no valga la pena en absoluto. (Por algún sitio hay que recortar, ¿no?) 

    P.S.: Por cierto, gracias por 1c11, es genial.

  2. Dato dice:

    Leyendo esta entrada me he dado cuenta de un posible sexto punto: leer los blogs más despacio.

    Cuando leo un libro, lo suelo hacer con calma, al ritmo que el libro requiere. Sin embargo, cuando lo que leo son artículos en internet, mi mente entra en modo “No llego a todo” y (como me ha pasado al leer esta entrada) intenta ir deprisa y aplicando skimming; y, es verdad, en cuanto he dejado de hacerlo en esta página, me he notado mucho más calmado.

    Otra cosa es, probablemente, que si una cosa no vale la pena leerla despacio, posiblemente no valga la pena en absoluto. (Por algún sitio hay que recortar, ¿no?) 

    P.S.: Por cierto, gracias por 1c11, es genial.

    • Aitor dice:

      Muy buena observación. Es cierto, yo mismo también lo hago. Cuando leo blogs, lo hago precipitadamente y hay muchos blogs, que merecen una buena reflexión.

      Me alegro que te guste 1C11, gracias.

    • Aitor dice:

      Muy buena observación. Es cierto, yo mismo también lo hago. Cuando leo blogs, lo hago precipitadamente y hay muchos blogs, que merecen una buena reflexión.
      Me alegro que te guste 1C11, gracias.

  3. […] This post was mentioned on Twitter by Chema Cepeda, Aitor Calero García. Aitor Calero García said: Hace un año en 1C11: 5 Formas de Vivir más Despacio @ http://bit.ly/9KNLWR […]

  4. cristian moncada dice:

    muy buen blogn me encanto fino

  5. cristian moncada dice:

    muy buen blogn me encanto fino

  6. RUBEN PEÑARANDA dice:

    que linda reflexión

  7. Diego H. dice:

    Es sin duda lo mejor que pude haber leído hoy… Ahora que me doy cuenta, estoy escribiendo este comentario con bastante calma.

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