Luego está el problema político. No encontraréis casi ningún político que os diga, “Lo siento, todo parece indicar que vamos a vivir mucho peor, que estamos agotando los recursos y tenemos que pasar por un periodo de transición. Por ello, desde hoy mismo, toda la energía y materiales que importemos serán priorizados hacia tareas de investigación y desarrollo para estar preparados para esa transición” ¿Os imagináis las protestas?
Ningún político que pueda llegar a gobernar, pondrá en marcha un plan tan arriesgado y ambicioso y menos si espera ser re-elegido en 4 años. Además, ¿y si no se cumplen las previsiones? Es más, ¿y si solo se plantea en un país? Sus ciudadanos emigrarían de forma masiva a otro, en el que no tuvieran estas limitaciones.

