Hace apenas 50 años intuyo que el número de veces que un niño había visto la letra A serían mucho menores que las que ha visto cualquier niño de hoy en día, igual con un idioma o con cualquier otra pieza de información. Más que transmitir, dar sentido a todas esas piezas de información puede que sea el mayor reto que tenga un profesor hoy en día.

