El iPhone lo cambió todo. Ya podemos tocar. Nicholas Negroponte lo vaticinó hace mucho tiempo. Un sistema operativo tiene que tener YA una componente táctil. A mí ya me ha pasado, desde que tengo el iPad, se me han ido las manos alguna vez a la pantalla del portátil ¿a vosotros no? Los dedos son una herramienta tremendamente precisa que por nuestras limitaciones técnicas, se han visto relegadas a meros tecleadores en la era pre-táctil. Nunca más. Los nuevos sistemas operativos tienen que volver a colocar a lo que nos hizo humanos en el lugar que se corresponde. Quiero tocar.
Por supuesto, hay rutinas muy buenas. Las que nos ayudan a conseguir lo que queremos, pero cuidado, ¿esas rutinas las has decidido tú? Si uno decide aplicar ciertas rutinas para ser más productivo, ya sea en un proyecto personal o en su vida profesional eso está muy bien, pero no siempre es el caso. En general nos volvemos rutinarios sin quererlo, no es algo fruto de una decisión propia y consciente. Y es precisamente esa rutina inconsciente, esa falta de cierta aleatoriedad en nuestra vida, la que poco a poco nos va minando y la que hay que contrarrestar.
Andreas Eenfeldt mantiene un blog en inglés, DietDoctor.com donde publica con regularidad artículos sobre nutrición y salud. Además, se ha hecho relativamente conocido en su país a través de su aparición en diversos programas de televisión. En su propio blog afirma “la idea de comer menos grasa y menos grasa saturada fue ciertamente un error. Sin darse cuenta esta recomendación puede ser la principal razón detrás de la epidemia de la obesidad y la diabetes. Cada vez más personas se dan cuenta esto. Es hora de una revolución de la salud.”

